Una de las jugadas que marcó el duro partido entre Estudiantes y Unión fue la pisada de Julián Palacios que molestó a Eros Mancuso y que sirvió como puntapié inicial para los disturbios que se generaron en el final. En plena acción, llamó la atención el reclamo inmediato del lateral derecho del Pincha, que tiene su explicación.
Resulta que en Brasil, donde el defensor jugó durante los últimos meses del 2024 y todo el 2025, la jugada del delantero de Unión está penada y se castiga como una conducta antideportiva. Por lo tanto, Mancuso tuvo el acto reflejo de reclamarle al árbitro, una protesta en vano ya que en Argentina, hasta ese momento, no era sancionable.
Sin embargo, a raíz de esa jugada y teniendo en cuenta los antecedentes en Brasil, la Gerencia Técnica de la Dirección Nacional de Arbitraje sacó un comunicado instruyendo a los árbitros a sancionar dicha acción con un tiro libre indirecto a favor del equipo contrario, mostrando tarjeta amarilla al infractor. De esta manera, a partir de ahora, estará prohibido pararse arriba de la pelota en el Fútbol Argentino.
El Comunicado de la Gerencia Técnica de aribtros

Otro antecedentes que llevaron a la tomar la medida
A mediados del 2025, la casa madre del fútbol brasileño argumentó que ese gesto se lleva a cabo “con el objetivo de provocar al adversario”, y que “además del riesgo de lesión para el propio jugador, genera disturbios generalizados”, por lo que el futbolista será sancionado con tarjeta amarilla, otorgándole un tiro libre directo al rival.
La decisión se tomó a raíz de lo sucedido en la final del Campeonato Paulista, donde Memphis Depay, delantero neerlandés del Corinthians, se paró sobre la pelota y se desató una batalla campal. Anteriormente, el Colo Barco, aún en Boca, la popularizó ante Palmeiras en la semifinal de la Copa Libertadores 2023.

Hace apenas unos días, dicha jugada se pudo ver en City Bell, cuando el futbolista Franco Basualdo lo hizo ante Ferro Carril Oeste. En esa oportunidad, en el marco de la fecha 7 del torneo de Reserva, el rival no reaccionó y la jugada no tuvo continuidad más allá de la pisada.


