Uno de los momentos más determinantes del reciente cruce entre Estudiantes y Racing fue la jugada desaprovechada por Guido Carrillo a los 15 minutos del complemento. Una jugada clara de gol que pudo cambiar el rumbo del partido, pero que inexplicablemente el goleador desperdició definiendo por encima del travesaño.
Dicha jugada contó con un detalle particular que pocos notaron, una reacción inesperada por parte de uno de los grandes protagonistas del partido: Marcos Rojo. El defensor central, ex Pincha, volvió al Estadio de UNO y se llevó la atención de los hinchas, que en diferentes oportunidades lo silbaron y reprobaron.
Pero curiosamente, en la jugada del gol errado por el nueve de Magdalena, el defensor de Racing se tomó la cabeza sorprendido por el fallo. Una reacción propia de un compañero o incluso del ejecutor, que en este caso se quedó de rodillas lamentándose en el suelo. Rojo fue el encargado de cubrir a Farías y observó en primera fila la definición del #9.
Ni el mismo Rojo podía creer de lo que Racing se había salvado. Otros futbolistas, como Di Cesare y Zuculini, frenaron la marcha y retomaron su posición. Santiago Sosa, en cambio, se quedó con los brazos en jarra intentando recuperar el aire. Rojo se tomó la cabeza como lo hicieron Farías, Cetré y González Pirez.

