El primer equipo de Estudiantes de La Plata redondeó una actuación de alto vuelo en la tarde del domingo ante Rosario Central, con una goleada 3-0 en el Mario Alberto Kempes gracias a los goles de Guido Carrillo, Tiago Palacios y Mikel Amondarain, en un marcador que podría haber sido más abultado en favor de los de Alexander Medina.
Sin embargo, hubo uno de los tantos que generó revuelo en la visita, en algo que no se protestó en el campo de juego, pero sí tuvo repercusión a través de las redes sociales. Esto se dio en el disparo penal de Palacios, que venció a Jeremías Ledesma para el 2-0 parcial, pero que tuvo una particularidad.
Esto tuvo que ver con la ubicación en el campo en ese momento del Vasco, que estaba lejos de la jugada, pero que tenía un pie en el área, algo que los futbolistas no suelen acostumbrar hacer y al no existir la posibilidad de contar con el VAR en Copa Argentina no recibió ningún tipo de chequeo.
La posición del pibe de Bavio encendió la polémica
Más allá de la controversia generada, el reglamento dice que en el momento de un disparo desde los doce pasos, todos los futbolistas deben estar en el terreno de juego, pero obligatoriamente fuera del área penal, detrás del punto penal y a un mínimo de 9,15 metros de distancia de este.
Así las cosas, la ubicación de Amondarain en el momento de la acción era licita, por lo que no hubiera existido revisión de la tecnología y la determinación de la terna arbitral comandada por Leandro Rey Hilfer fue la correcta al dejar seguir con normalidad la jugada y convalidar el gol del León.


