Se sacó. Impropio en él, las altas pulsaciones le pasaron factura a Ignacio Miramón, quien protagonizó una evitable reacción al ser reemplazado en el Clásico Platense. Porque, con Gimnasia abajo por 1-0 y con la bronca todavía latente por la protestada expulsión de Germán Conti, el volante central tuvo que salir para que ingresara Juan Cruz Cortazzo y, al momento de abandonar la cancha, se cruzó feo con los hinchas de Estudiantes.
La cámara de la transmisión siguió al centrocampista y referente de GELP durante su camino hacia el banco de suplentes. Iban apenas nueve minutos del segundo tiempo cuando, antes de sentarse, Nacho Miramón saltó e intentó escupir hacia la tribuna local, en medio de los insultos que bajaban desde las gradas de UNO. Sus compañeros y los colaboradores de Pata Pereyra contribuyeron para que se calmara y fuera hacia el sector de butacas. Todo mientras recibía insultos desde la zona de espectadores.
Titular indiscutido, Pereyra había decidido sacar a Miramón para reforzar el fondo cuando la ventaja todavía era mínima y por eso le dio lugar al joven Cortazzo. La reacción no fue observada por los jueces, aunque quedó registrada en la televisión. Una señal de la calentura que se vivió en el Lobo por la acción que terminó en la roja a Conti, en el marco de un derbi al que Gimnasia había llegado mejor.

