Mañana no es un día más en la historia del fútbol argentino, porque River y Boca van a estar jugando el partido de vuelta de la final de la Copa Libertadores. Si bien los entrenadores jugaron al misterio en la previa, una de las fijas en el equipo de Guillermo es Lisandro Magallán, que tendrá un familiar atento a otra cosa mientras él esté jugando. Ramiro, su hermano, arbitrará Villa San Carlos – Midland.
“Uno cuando elige esta profesión sabe que no puede elegir los días y tocan. Me hubiese gustado poder ver el partido como lo van a hacer varios. Ya está, tendré que ir a dirigir mañana“, declaró el árbitro en diálogo con CIELOSPORTS.
El partido iba a ser el lunes, pero se adelantó unos días, y sobre esto aclaró: “A veces se cambian los días, pero se terminó pasando para mañana y la verdad que no metí mucho en el tema. No está dentro de mis posibilidades, no puedo decidir qué día. Era hacerme más mala sangre y buscarle la vuelta al asunto”.
Dando más detalles de lo que le dijo al defensor de Boca, reconoció que Lisandro “no lo podía creer. Yo lo venía siguiendo todos los partidos, y esta vez le dije que no lo iba a poder ver ni siquiera por televisión. No me creía, pero después lo entendió. Espero que después del partido podamos festejar“.
“Creo que la cabeza de él tiene que estar en ese partido, al igual que yo. Obviamente se juegan cosas distintas, pero todos quieren ganar. Tendré que estar atento en la parte mía para no cometer errores”, soltó para terminar.

