Estudiantes se verá las caras con Rosario Central el domingo por la tarde en el estadio Mario Alberto Kempes por los 16avos de final de la Copa Argentina. Tras el triunfo vital ante el DIM, que le dio el boleto a octavos de final de la Copa Libertadores, los de Alexander Medina quieren cerrar el primer semestre de competencia dando un paso más, pero en otro de los grandes objetivos.
Frente a esto, bien vale la pena repasar cómo llega el Canalla, quien persigue las mismas metas que el León. Y es que los de Jorge Almirón también estarán en la próxima fase del máximo torneo continental, a la que también accedieron en la segunda colocación de su grupo tras la derrota de ayer por 1-0 ante Independiente del Valle en Ecuador. Lo dicho, además, con los particulares antecedentes que arrastran platenses y rosarinos.

Todavía está en la memoria de todo el mundo del fútbol en general el espaldarazo que protagonizó el Pincha el año pasado ante la imposición por parte de la AFA y las declaraciones cruzadas que existieron. Y todo eso, también, con las copas que deberán disputarse en lo que resta del 2026. En medio de lo dicho, una entrada más que interesante, con un mata-mata que dejará a uno de ellos afuera de una de las competencias que persiguen.
Pensando en dicho cotejo, Central llega tras la caída en Ecuador y con algunas bajas de peso para Almirón. A priori, el DT no podrá contar con el colombiano Jaminton Campaz, afectado a su seleccionado pensando en el Mundial, lo mismo que con Fernando Muslera en el León y el seleccionado uruguayo. Sin embargo, también aparecen en duda Carlos Quintana, Gastón Ávila y Alejo Véliz, todos con molestias musculares.
Como contrapartida, el técnico ya avisó que sí tendrá a disposición a Lautaro Ovando y también a su gran figura, Ángel Di María, quien disputó los 90 minutos ayer. Tema a tener en cuenta por el Cacique y los suyos. Lo cierto es que Central llega al choque con lo que parecería ser el resto físico que le queda, y tras haber protagonizado una larga travesía por Copa Libertadores. Último partido para ambos antes de una necesarias vacaciones. Justo ante el rival con el que más ha crecido la pica en el último tiempo y de eliminación directa. No se puede fallar.


