Se terminó el Mundial 2026. Y se terminó de la manera que nadie quería. Una vez más, la Selección Argentina llegó a la final de la Copa del Mundo -por séptima vez en su historia- pero no logró dar el último paso hacia la gloria. España se impuso de principio a fin y se lo terminó llevando en el tiempo extra.
A la Scaloneta no le salió nada. El DT le sacó la titularidad a Paredes y el equipo lo extrañó. Luego sufrió las lesiones de Lucha Martínez y Cuti Romero, y se fue desmoronando poco a poco. No tuvo la pelota, no logró saltear la presión ni salir jugando y se fue metiendo cada vez más en el fondo.
La expulsión de Enzo Fernández sobre el final de los 90 minutos y la inclusión de Senesi en lugar de Álvarez en el inicio del tiempo extra dejaron todo claro: Argentina se dispuso a defender, cuidar el 0-0 y llegar a los penales. Algo que no ocurrió ya que finalmente, de tanto insistir, apareció la ventaja española.

Ni bien comenzó el inicio del segundo tiempo de la prorroga, Nico Williams se la bajó a Ferrán Torres, lo dejó de frente al arco y ya no hubo nada para hacer. A partir de allí, la Albiceleste fue en búsqueda del empate con más amor propio que juego y hasta estuvo cerca de empatarlo.
Sin embargo, llegó el silbatazo final sin que la Scaloneta pudiera concretar remates al arco y se terminó el sueño nacional. Esta vez, la moneda no estuvo del lado argentino y España festejó su segunda estrella en la historia de los mundiales.
La Selección Argentina pasó la fase de grupos sin problemas, sufrió con Cabo Verde, estuvo casi eliminada con Egipto, peleó hasta le final con Suiza, y metió un triunfo histórico ante Inglaterra en semis. Sí, muchos dicen que de los segundos no se acuerda nadie, pero este equipo, sin dudas, quedará guardado en la memoria de todos los argentinos.
Un equipo que dio todo en cada partido hasta el final. Que llegó a la Copa siendo campeón del Mundo y bicampeón de América. Que tuvo un Messi fenomenal que lideró más que nunca al equipo, aportando ocho goles y cuatro asistencias. Un subcampeón con todas las letras y un equipo inolvidable. ¡Gracias, Argentina!

