El estreno de Gimnasia en la Copa de la Liga lo había mostrado como un equipo con solidez defensiva, ya que en los primeros dos partidos no recibió goles e incluso logró que lo atacaran poco y nada. Sin embargo en los últimos dos compromisos la moneda se dio vuelta y quedó expuesta una de sus caras más vulnerables.
El elenco que conduce Néstor Gorosito pasó de mantener su arco en cero ante Racing y San Lorenzo a sufrir siete goles entre los encuentros ante Banfield y Defensa y Justicia, dos equipos dinámicos que saben atacar muy bien en velocidad y explotaron al máximo las limitaciones que mostró el fondo Tripero al ser presionado.
De iniciar la Copa de la Liga con cero goles concedidos en 180 minutos, el equipo de Gimnasia pasó a sufrir siete gritos de sus rivales en la misma cantidad de tiempo: perdió 4-0 frente al Taladro y 3-2 ante el Halcón, en un encuentro en el que por los problemas que le ocasionó el rival en el fondo podría haber sufrido algún gol más.
El equipo de Gorosito es uno cuando ataca y otro cuando defienda. En la faceta ofensiva el Lobo preocupa y mucho a sus rivales con futbolistas de mucha habilidad y categoría como Brahian Alemán, Johan Carbonero y Cristian Tarragona, pero a la hora de defender los que terminan preocupados son los propios. En los últimos dos partidos nadie dio seguridad.
Uno de los puntos sobre los cuales puede agarrarse el cuerpo técnico para buscar un cambio de timón en la zaga puede ser el inminente regreso de Matías Melluso, aunque seguramente será llevado de a poco luego de varias semanas sin fútbol. En principio podría ser tenido en cuenta para la sexta fecha.
Por su parte otro nombre que aparece sobre la mesa es el de Oscar Piris. El formoseño llegó como el único refuerzo para la zaga en un equipo que necesitaba marcadores centrales, pero todavía Gorosito no le dio minutos. En los cuatro partidos que disputó Gimnasia en la Copa de la Liga estuvo en el banco pero no tuvo la chance de ingresar.


