La dirigencia de Gimnasia y Esgrima La Plata emitió este martes por la noche un comunicado oficial en el que expresó su respaldo a la Asociación del Fútbol Argentino y confirmó que adherirá al paro previsto para los días 5, 6, 7 y 8 de marzo. La medida se da en medio de la disputa abierta entre el Gobierno nacional y la conducción del fútbol argentino.
En el texto, el club informó que acompaña “la decisión adoptada por los clubes de la Liga Profesional y por el Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino de suspender la Novena Fecha del Torneo Apertura, en defensa de la institucionalidad y del respeto por la autonomía de las asociaciones”. De esta manera, la institución se alineó con la postura que encabeza Claudio Tapia.
En el tramo final del comunicado, Gimnasia remarcó que los clubes cumplen un rol social, deportivo, educativo y cultural fundamental, y que cualquier debate sobre el rumbo del fútbol argentino debe darse “con responsabilidad y en los ámbitos adecuados”, sin afectar la naturaleza de las asociaciones civiles sin fines de lucro. Además, subrayó que las garantías del debido proceso y la igualdad ante la ley deben regir para todos por igual.
Los representantes del club en la reunión de Comité donde se decidió el paro fueron el presidente del club, Carlos Anancleto, y el vicepresidente Ricardo Casal.
El comunicado de Gimnasia en redes sociales
¿Qué está pasando realmente?
La tensión entre el presidente de la nación, Javier Milei y el de la AFA, Claudio Tapia, sumó un nuevo capítulo en los últimos días y ya impacta de lleno en la competencia local. Desde la Asociación del Fútbol Argentino tomaron la decisión de parar el torneo.
De esta manera, los clubes de Primera División decidieron convocar a un paro de todas las categorías del fútbol argentino los días 5, 6, 7 y 8 de marzo, en señal de repudio por los embates del ARCA con respecto al tema tributario. En la reunión de Comité la AFA presentó la documentación oficial de que la deuda es cero. De ahí la decisión de los clubes.

El trasfondo del conflicto incluye cuestiones regulatorias, tensiones por la Inspección General de Justicia y el debate por las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), un punto sensible que divide aguas dentro del fútbol. Desde el entorno de Tapia hablan de una defensa institucional ante lo que consideran injerencias externas, mientras que desde el Gobierno sostienen su postura reformista.
La suspensión del campeonato es una decisión sin precedentes en plena temporada, con impacto inmediato en clubes, contratos televisivos, sponsors y miles de trabajadores vinculados a la actividad. No se trata solo de un cruce político: el fútbol argentino mueve millones y tiene peso social en todo el país.

