Jugó apenas 19 partidos con la camiseta de Gimnasia, pero Jorge Broun dejó su huella. Acaso por su complicidad con el entrenador, esa que le falta hoy en el club que es su casa. Broun fue el arquero de Maradona en Gimnasia y hoy, eso, nadie se lo quita.
A seis años de aquella aventura, hoy Fatu vive un momento totalmente distinto. Tras su paso por el Lobo volvió a Central (club del que además es hincha) para cerrar su carrera allí y fue campeón dos veces: ganó la Copa de la Liga 2023 y la Liga 2025, el famoso título de escritorio que la AFA le dio al club con la presencia de Di María de por medio.

La llegada de Jorge Almirón al conjunto Canalla hizo que con él venga Jeremías Ledesma, otro gran arquero que atajó en Cadiz y River, y le terminó ganando la titularidad a Fatu. Es por ello que, tras la eliminación del equipo a manos de Estudiantes por Copa Argentina, su continuidad es tema de charla en el mundo Central.
Su representante, Roberto San Juan, dijo sobre la situación en particular: “La única manera en que Fatu se vaya es que le digan que no lo tienen más en cuenta. Es un líder dentro y fuera de la cancha. Está ganando el puesto 5 a 1”. Lo cierto es que las próximas horas serán definitorias para un arquero que supo ser muy querido por los hinchas de Gimnasia por haber sido, ni más ni menos, que el arquero de Diego en el club.
El paso de Broun por Gimnasia
Fatura Bron llegó al Lobo en el mercado de pases del verano de 2020, pedido expresamente por Diego Armando Maradona, quien lo llamó por teléfono para convencerlo de su arribo. El arquero rosarino disputó 19 encuentros con la camiseta de Gimnasia, pandemia de por medio, donde recibió 15 goles y mantuvo su valla invicta en nueve oportunidades.
El arquero rosarino llegó al Lobo por pedido de Diego y desde su llegada forjaron una gran amistad, al punto que Fatura fue de los pocos jugadores invitados al cumpleaños de 60 años del astro. Entre las anécdotas, el propio Maradona en conferencia de prensa reconoció el ruido del caño de escape de la camioneta de Broun y declaró: “Fatura está loco”, unos días después se sacaron una foto juntos en el carrito que habitualmente transportaba al astro.
Tras el fallecimiento de Diego, el arquero decidió homenajear al 10 con un look similar al que utilizó en los 90 y se tiño una franja amarilla en el pelo, en una emocionante tarde gris, de noviembre en Liniers.


