Estudiantes dejó pasar una gran chance de subirse a la punta del torneo al caer derrotado por 1 a 0 ante San Lorenzo como visitante. El único gol del partido lo marcó Manuel Insaurralde a los diez minutos del primer tiempo. El segundo tiempo se jugó bajo un diluvio y vio la roja Tomás Palacios.
Estudiantes arrancó mal en el Gasómetro: entre dormido y confundido. Le costó acomodarse de entrada, en parte porque Amondarain tardó en adaptarse a su posición como volante por derecha. Por ese sector, justamente, llegó el primer gol de San Lorenzo, tras un desacople defensivo en el que tanto él como Meza quedaron expuestos.
Casi sin que pasara demasiado en el partido, el Pincha ya estaba 1-0 abajo. Al equipo le costó hacer pie: se cargó rápido de amarillas, sufrió por los costados —con actuaciones flojas de Meza y también de Mancuso— y el local se mostró más cómodo durante ese tramo.
Sin embargo, con el correr de los minutos, Estudiantes empezó a reaccionar. De a poco emparejó el desarrollo, impulsado por el crecimiento de Tiago Palacios, la gran figura del primer tiempo, que no solo jugó bien sino que también hizo jugar al equipo.
A su nivel se sumó Facundo Farías, que probablemente disputó su mejor partido desde que llegó al club, aunque quedó en deuda en la definición. Tuvo varias chances claras: en la primera, Gil y el palo le negaron el gol; en la segunda, la pelota se fue apenas desviada; y en la tercera, no logró controlar bien y se le fue larga.
Además de esas situaciones, el Pincha generó un remate peligroso de Amondarain que pasó cerca, como para sostener la sensación de que el empate hubiera sido un resultado más justo al cierre del primer tiempo.
Ya en el complemento, el partido ganó en intensidad y emotividad. Estudiantes salió decidido a buscar el empate y estuvo cerca de conseguirlo de entrada, con un remate de Palacios que se fue por encima del travesaño. Sin embargo, todo cambió a partir de su expulsión.
El juvenil, que venía de la Selección, protagonizó una acción imprudente —más propia del karate que del fútbol— y vio la roja antes de los 20 minutos del segundo tiempo. A partir de ahí, el partido se quebró.
Con un hombre de más, San Lorenzo tomó la iniciativa y empujó en busca del resultado, mientras el Pincha se replegó y sufrió. El Ciclón generó un par de situaciones claras, aunque el equipo del Cacique también tuvo lo suyo: Cetré y Meza llevaron peligro, especialmente este último, que aportó más en ataque que en defensa.
Los cambios le dieron algo de aire a Estudiantes, que con diez jugadores batalló hasta el final, sosteniendo el esfuerzo en un tramo adverso y de mucha exigencia. Pudo haber sido empate o 0-2, pero esta vez la moneda cayó para el lado del Ciclón…

