En el primero tiempo, Racing manejó la pelota y los momentos, aunque las más claras fueron para Estudiantes. El equipo de Domínguez se plantó de contra, y después de un inicio algo dubitativo, equilibró las acciones.
Después de un par de apariciones de Vergara por la izquierda del ataque de Racing –una de las figuras del equipo de Costas en la primera mitad- el Pincha empezó a mejorar. Lo hizo cuando aparecieron Medina y Palacios. Y cuando logró meter alguna contra punzante.
Tras el susto de las apariciones de Vergara y un cabezazo de Colombo (no le dio bien), Estudiantes llegó con dos jugadas calcadas. Primero Palacios tiró por arriba y luego Cambeses le sacó a Carrillo, en la más clara de la primera mitad. Además, hubo un remate de Cetré que también contuvo el arquero.
En un primer tiempo muy parejo no se sacaron ventajas. Racing buscó con un poco más de juego y Estudiantes hirió con buenas jugadas puntuales.

De entrada, en la segunda mitad, lo tuvo Carrillo. La cancha le jugó una mala pasada a Palacios, que pudo meter el centro y el goleador llegó demasiado exigido. Fue un presagio.
Porque después del golazo que hizo Maravilla para poner a Racing 1 a 0 a falta de 8 minutos, el goleador apareció en todo su esplendor para ganar un centro magistralmente ejecutado por Sosa y puso el 1 a 1 que llevó el partido al alargue.
El alargue, inhumano a esta altura del partido, tuvo una muy clara para Estudiantes. Fue luego de un centro de Cetré en el que primereó Alario, aunque no le pudo dar de lleno y la pelota se fue besando el travesaño.
Luego los minutos corrieron con la intención de cometer el menor error posible. Y los penales le dieron al Pincha un nuevo título.

