Se caía de maduro por la relación tirante que el club mantiene desde hace meses con el núcleo duro de AFA, pero la confirmación no deja de ser un gesto político fuerte. Directivos albirrojos le confirmaron a este medio que no avalan la suspensión del torneo ni la estrategia adoptada por el Comité, dejando en evidencia que sus ideas transitan por una vereda distinta a la de la actual conducción.
La decisión de frenar la competencia se enmarca en el conflicto institucional que atraviesa la AFA, en medio de tensiones con organismos del Estado y debates que exceden lo estrictamente deportivo. Sin embargo, en La Plata entienden que el calendario y la competencia no deberían quedar rehén de disputas dirigenciales.

Así, más allá del conflicto de fondo, la grieta institucional también se traslada a los clubes, y Estudiantes volvió a dejar en claro que, en esta ocasión, eligió pararse en la vereda opuesta a la conducción de la AFA.
De qué se trata la suspensión
La tensión entre el presidente de la nación, Javier Milei y el de la AFA, Claudio Tapia, sumó un nuevo capítulo en los últimos días y ya impacta de lleno en la competencia local. Desde la Asociación del Fútbol Argentino tomaron la decisión de parar el torneo.
Y la confirmación llegó en las primeras horas de la tarde. De esta manera, los clubes de Primera División decidieron convocar a un paro de todas las categorías del fútbol argentino los días 5, 6, 7 y 8 de marzo, en señal de repudio por los embates del ARCA con respecto al tema tributario. En la reunión de Comité la AFA presentó la documentación oficial de que la deuda es cero. De ahí la decisión de los clubes.
La medida fue impulsada por el presidente de Independiente Rivadavia, Daniel Vila, y su par de Atlético Tucumán, Matio Leito, ambos con estrechos vínculos con uno de los actores más poderosos de la política nacional que camina por una vereda opuesta al presidente Milei.

