Slavko Vinčić, el árbitro que quedó en el centro de la escena tras dirigir la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, anunció su retiro de la actividad profesional apenas una semana después del encuentro disputado en el MetLife Stadium. El esloveno, de 46 años, puso fin a una extensa carrera internacional luego de haber alcanzado el máximo partido posible para un juez, aunque su despedida quedó inevitablemente ligada a un duelo que generó fuertes cuestionamientos y cuyo desenlace todavía sigue dando que hablar.
La noticia fue confirmada por la Asociación de Fútbol de Eslovenia, que destacó la trayectoria de Vinčić y recordó que se convirtió en el primer árbitro de ese país en dirigir una final de una Copa del Mundo. El organismo resaltó que el colegiado cerró su carrera “en la cima del mundo”, después de más de una década en la élite europea, con presencias en Eurocopas, Champions League y el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
Un arbitraje polémico, una decisión llamativa
Sin embargo, su última función estuvo lejos de pasar inadvertida. La derrota de la Selección Argentina frente a España dejó un profundo malestar por varias decisiones arbitrales y por el criterio disciplinario utilizado durante el encuentro. Vinčić mostró cuatro tarjetas amarillas, todas para futbolistas argentinos —Leandro Paredes, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Alexis Mac Allister—, además de expulsar a Enzo Fernández en un momento clave y a Leandro Paredes tras el final, mientras que ningún jugador español fue amonestado, una estadística que alimentó las críticas de los protagonistas y de buena parte del ambiente futbolístico argentino.

Incluso, se apresuró en la primera amonestación a Enzo, que luego derivó en la roja que dejó a la Selección con un jugador menos en un momento fundamental del partido: a los 48 minutos del segundo tiempo, en el adicional, con todo el alargue por jugar. Eso sí, de esa segunda falta, la que originó su expulsión, hay poco por discutir, por la vehemencia del volante argentino. Pero la primera…
La actuación del juez ya había quedado bajo la lupa durante la final por distintas jugadas discutidas y, tras el pitazo definitivo, el clima terminó de desbordarse con los incidentes ocurridos entre futbolistas de ambos seleccionados. Aquellos episodios incluso derivaron en una investigación disciplinaria abierta por la FIFA, cuyo informe arbitral forma parte de la documentación que analiza el organismo y en la que podría haber más suspensiones para Argentina: Paredes fue expulsado por una agresión justamente tras el final y Roberto Ayala agredió con una piña a Dani Olmo.

Para muchos será el árbitro que alcanzó la cima del arbitraje europeo y mundial y es cierto, tiene 46 años. Para otros, el protagonista de una de las finales más polémicas de los últimos tiempos, en la que Argentina terminó perdiendo el título frente a España y nunca terminó de aceptar el desempeño del juez esloveno.

