Cada vez que Lionel Scaloni habla de su futuro al frente de la Selección Argentina, sus palabras generan repercusión. Esta vez, al referirse a su continuidad y al desgaste que implica semejante responsabilidad, el entrenador campeón del mundo encontró inspiración en dos nombres particularmente significativos para La Plata y para la historia de Estudiantes: Carlos Bilardo y Alejandro Sabella.
Scaloni rechazó la idea de que continuar en el cargo pueda convertirse en una obligación. “¿Cómo va a ser obligada? Nadie te obliga. Cuando se hace algo es porque se quiere. Si se firma es porque uno quiere, nadie me pone una pistola en la cabeza para seguir”, afirmó.
Pero inmediatamente llevó la reflexión hacia una cuestión más profunda: cómo evitar que la Selección termine absorbiendo por completo la vida de quien ocupa uno de los puestos de mayor exposición del fútbol argentino. Y allí apareció Bilardo.
El actual entrenador de la Selección aseguró que intenta construir una relación distinta con el cargo. “Trato de seguir haciendo las cosas de la misma manera que la gente me conoce”, contó.


“He tomado en cuenta lo que dijo Carlos. Intento tomarlo de ejemplo para que no me pase”, explicó Scaloni. Una referencia inevitable al Doctor, símbolo absoluto de Estudiantes y entrenador campeón del mundo con Argentina en México 1986, cuya vida estuvo durante décadas atravesada casi exclusivamente por el fútbol.
Y el otro espejo también tiene ADN Pincha. Scaloni reveló una conversación que mantuvo con la esposa de Alejandro Sabella, otro nombre gigante en la historia albirroja y de la Selección. “Me ha servido un montón también tener una charla con la esposa de Alejandro Sabella, que me contó: ‘Yo le dije una vez a Alejandro que tenía que disfrutar más’. Y son cosas que uno va aprendiendo”, relató.
La frase adquiere un significado especial tratándose de Pachorra, el entrenador que condujo a Estudiantes a la Copa Libertadores 2009 y posteriormente llevó a Argentina hasta la final del Mundial de Brasil 2014.
Scaloni parece haber recogido enseñanzas de esas experiencias. No solamente desde lo futbolístico, sino desde aquello que sucede fuera de la cancha cuando la responsabilidad amenaza con ocuparlo todo.
“Este puesto radica en tener mucha responsabilidad y he tomado ese ejemplo para vivir mi vida. Voy a ver a los chicos a jugar al fútbol, ando en bicicleta, trato de seguir haciendo mis cosas porque es la única manera de que esto no te consuma”, explicó.
Y cerró con una definición que resume su manera de entender el desafío: “Si no, al final sos un esclavo. Se pueden hacer las dos cosas y no encerrarse solo en un despacho de fútbol. Pero hay quienes lo toman de esa manera”.
Así, mientras su continuidad vuelve a estar bajo la lupa, Scaloni encontró parte de la respuesta mirando hacia dos entrenadores que dejaron una huella profunda en la Selección y que, antes que nada, son patrimonio sentimental de Estudiantes: Bilardo y Sabella. Dos maneras de vivir el fútbol que hoy también forman parte de las enseñanzas con las que el técnico campeón del mundo intenta administrar el peso de conducir a la Argentina.


