Hay gestos que por más normales que parezcan, no suelen ser moneda corriente en las distintas canchas del fútbol argentino. Y más aún tras un clásico. Por eso llamó la atenció la actitud del exentrenador de Estudiantes Mauricio Pellegrino luego de lo que fue el caliente 1-0 de Lanús sobre Banfield en La Fortaleza.
El exdefensor, destacado por sus modales y su caballerosidad deportiva en el rol que desempeña, permaneció al costado del banco de suplentes una vez terminado el cruce para así saludar uno por uno a los representantes del Taladro. Más allá de la alegría por el triunfo, Pellegrino reconoció el esfuerzo de sus rivales, a quienes incluso felicitó.
Con otro ex Estudiantes, como el caso del uruguayo Mauro Méndez, a quien le anularon un gol, hubo incluso un pequeño diálogo. En tanto que con otro delantero como Federico Anselmo, con quien compartieron días en el Country de City Bell hace prácticamente una década, un sentido abrazo.
Un gesto de Pellegrino que no pasó desapercibido pese a su alegría por el 1-0 en el Clásico del Sur, el cual dejó al Granate a tres unidades del líder Vélez (25) y dos del Pincha (24), cuando restan tres jornadas por disputarse para el cierre de la fase regular del Torneo Apertura.


