Nicolás Barros Schelotto, uno de los jugadores que tiene Gimnasia en su plantel, publicó una historia en sus redes sociales que tocó una fibra muy sensible en el mundo gimnasista. Con una imagen de su abuelo y una frase corta pero profunda —“cómo te extraño, tantas cosas para contarte”—, el mensaje rápidamente se llenó de significado.
El protagonista de la foto es Hugo Barros Schelotto, padre de Guillermo y Gustavo Barros Schelotto y ex presidente de Gimnasia en una de las etapas más complejas de la historia del club. Su gestión estuvo marcada por decisiones fuertes y un compromiso absoluto con la institución.
No es un dato menor —y en el mundo tripero se recuerda como un gesto que define todo—: Hugo llegó a hipotecar su propia casa para poder sostener al club en un momento crítico, una acción que con el paso del tiempo se transformó en símbolo de pertenencia, amor y responsabilidad.

Una familia bien de Gimnasia
El posteo también invita a mirar el presente. Hugo no llegó a ver el debut de su nieto en Primera División, pero hoy Nicolás es uno de los valuartes del equipo, dueño de una pegada extraordinaria que ya le permitió convertir varios goles y ganarse un lugar importante dentro del plantel.
La imagen elegida, cotidiana y sencilla, lo muestra a su abuelo en un instante cualquiera, pero cargado de humanidad. Ese contraste entre lo simple de la foto y lo enorme de su legado es lo que hace todavía más potente el recuerdo.
En redes, los hinchas de Gimnasia reaccionaron rápidamente. Muchos destacaron la figura de Hugo como un ejemplo de entrega total, de esos que trascienden cargos y resultados, y que quedan para siempre en la memoria del club.
Porque hay historias que no necesitan grandes discursos. A veces alcanza con una frase, una imagen y un recuerdo para entender todo. Y en Gimnasia, el apellido Barros Schelotto —con Hugo como pilar— es parte de esa identidad que no se negocia.

