Claramente descontento por lo que había pasado en el primer tiempo, Eduardo Domínguez metió mano dura en el descanso. Ahí, sumó de una tres variantes para la segunda etapa. Y antes del final, había metido otra. De esta manera, en apenas un tiempo, agotó cuatro de los cinco cambios permitidos. Todo un mensaje.
El DT de Estudiantes primero hizo ingresar a Luciano Lollo por Federico Fernández, quien había mostrado una dolencia física. Eso ocurrió a los 41 del primer tiempo, cuando el Pincha era acorralado por Gimnasia y no la pasaba bien en defensa.
Pero en el entretiempo fue por más. Molesto por los flojos 45 minutos que había jugado su equipo, metió tres modificaciones de una: Mancuso por Meza, Luciano Giménez por Neves y Piatti por Cetré. De esta manera, también marcó otra postura, una más ofensiva. Porque sacó un volante y un delantero y sumó dos atacantes más definidos.
Domínguez le cambió la cara con los cambios
Ese mensaje, más lo que el técnico pudo haber dicho desde las palabras, hicieron que el equipo cambiara su cara en el ST, al punto de que la respuesta fue inmediata.
Enseguida Ascacibar marcó el primer gol del partido, al minuto del ST, tras una intervención de Giménez, uno de los cambios del DT.
Y en el segundo grito del local, Mancuso robó la primera pelota en el primer gol y asistió en el 2-0 de Carrillo. Y Giménez otra vez se la bajó a Carrillo para el 3 a 0 a los 18 minutos.
Los goles del Clásico
El gol de Santiago Ascacibar que abrió el Clásico Platense
TNTSportsAR
Guido Carrillo amplió la ventaja
TNTSportsAR

