La noticia generó dolor en todo Estudiantes: este viernes por la noche, el club confirmó el fallecimiento de Marcos Conigliaro, un ícono que entró en la historia y en el corazón de todos los Pinchas y que murió a los 83 años.
“Con mucho dolor y hondo pesar el Club Estudiantes de La Plata despide a Marcos Conigliaro, histórico delantero del equipo Campeón del Mundo y un emblema insoslayable de nuestra historia. Marcos escribió la historia grande del club y dejó un legado único en la institución. Hasta siempre, Héroe de Old Trafford, que en paz descanses en nuestro cielo lleno de gloria”, escribió la cuenta oficial de EDLP.

Este delantero intratable hizo match con el alma Pincha. Por algo formó parte de la etapa más gloriosa de Estudiantes: dejó su huella como parte del equipo que llevó al club a la cima del fútbol mundial en 1968. Un delantero que no daba una por perdida en el ciclo conducido por Osvaldo Zubeldía. Y que era confiable en las bravas. Vaya que lo demostró.
Marcos se había incorporado a EDLP en 1965 y fue parte del plantel que conquistó el Metropolitano 1967. Luego vendría el éxito internacional: las Copas Libertadores de 1968, 1969 y 1970, además de la recordada Copa Intercontinental de 1968.

Su nombre quedó especialmente marcado en la historia porque fue clave para el título del mundo: convirtió en la primera final ante el Manchester United, en la Bombonera, un triunfo clave para que Estudiantes terminara consagrándose campeón de la Intercontinental. Esa conquista lo ubicó entre los protagonistas de una de las mayores gestas del fútbol argentino.
En los últimos tiempos su imagen yendo a UNO, colgando la bandera y disfrutando con la gente fue señal de humildad, de compromiso, de identificación total con un club que lo despide entre lágrimas. Honrando su memoria. Su compromiso. Sus hazañas.

La despedida de Juan Sebastián Verón
Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, posteó este viernes por la noche una sentida carta para despedir a Marcos Conigliaro.
“Hoy nos toca despedir a una verdadera gloria del club. Dejaste un legado enorme, dentro y fuera de la cancha. Para muchos fuiste un ídolo… para mí, un padre”, redactó la Brujita en una story.
“Goles importantes, momentos inolvidables, pero sobre todo, una gran persona. Duele muchísimo tu partida, pero queda un gracias eterno por todo lo que nos diste y por acompañarnos en este camino. Abraza a todos allá arriba… Acá no te vamos a olvidar nunca”, completó.


