Lejos de los entrenamientos y la intensidad del día a día en el fútbol profesional, Fernando Zaniratto cambió por un rato el rol de entrenador por uno mucho más especial: el de papá.
En su día libre, el DT de Gimnasia se acercó a ver a su hijo Mateo, quien juega en la Cuarta División de ADIP, equipo de la Liga Amateur Platense.

A través de sus redes sociales, Zaniratto compartió una imagen desde un costado de la cancha, sonriendo y orgulloso, mientras su hijo posaba detrás del alambrado junto a sus compañeros. Un momento simple, pero cargado de significado, lejos de la presión de los resultados y las decisiones del banco.
Mateo, etiquetado en la publicación, fue parte del equipo que protagonizó la goleada, en una categoría que sigue formando jugadores y alimentando el semillero del fútbol platense.
Porque más allá de la competencia profesional, el fútbol también se vive así: en familia, en una cancha de barrio y celebrando desde el otro lado de la línea de cal.

