Angel Di María pasó de romper la pared y tener el reconocimiento absoluto del fútbol argentino a quedar apuntado por su vínculo con Claudio Tapia y los polémicos arbitrajes. Pasó de ser ovacionado en todas las canchas por su lucha y sus conquistas con la Selección a ser silbado, como ocurrió este sábado en el mismo Monumental que tantas veces lo hizo emocionar. Y no sólo eso, también al capitán de Central le dedicaran un cantito hiriente en la previa: “Fideo secanuuuuucaaaaa”, justamente por su relación con el presidente de AFA.
La cuestión es que después de una previa picante, con otro arbitraje sospechoso en Central-Racing que tuvo la insólita expulsión de Maravilla Martínez, las durísimas declaraciones del presidente de la Academia Diego Milito (“El fútbol argentino está roto, no da para más”) y la advertencia del mandatario de River, Stéfano Di Carlo (pidió estar “con la guardia alta” de cara al cruce con el Canalla en el Monumental), el equipo de Fideo quedó eliminado ante River por un gol de penal convertido por Colidio.
Antes, en el primer tiempo, Montiel falló otro disparo desde los 12 pasos: se lo atajó Ledesma. Ambos fallos fueron bien sancionados. El primero, a instancias del VAR. El segundo, directamente por el árbitro Ramírez.
Pero en definitiva, Di María no dejó pasar la oportunidad de quejarse tras el encuentro. Primero lo hizo con tono irónico y luego disimuló cómo recibió los silbidos y el cantito de todo un estadio que sin dudas lo ubican en una situación impensada para quien fue uno de los grande héroes del título de Qatar y de la Copa América de Brasil que rompió con la larga sequía sin títulos para la Selección.
“Hicimos un buen partido, nos ganaron con un gol de penal. Sabíamos que estas cosas podían pasar acá. No por algo hablaron antes. Nosotros hicimos un gran campeonato y estamos orgullosos de nosotros. Ahora nos queda la Copa Libertadores”, arrancó diciendo Fideo, que no hizo referencia a los dos penales sancionados a River.
“¿Si me molestó que hablen en la previa? “Esto es fútbol, estas cosas pasaban antes, pero no se hablaban. Con respecto al recibimiento, es folclore. Este estadio me emocionó muchas veces, así que me quedo con eso. Hoy nos tocó jugar de visitante, bien de visitante”, sugirió en otra frase para leer entre líneas.

