Hay una realidad insoslayable: Ángel Di María volvió para jerarquizar al fútbol argentino. Y lo hizo, además, en plenitud, con un gesto de amor para la institución que lo formó, incluso a pesar de varias amenazas que pudieron amedrentarlo. Tan vigente volvió Fideo, que se convirtió rápidamente en el jugador más desequilibrante de la Liga y transformó a Central en un equipo de punta. Por todo eso, también, tuvo un merecido reconocimiento del futbolero argentino: no sólo por ser campeón del mundo que volvía al club de su vida sino más que nada por su lucha inquebrantable con la celeste y blanca hasta romper la pared.
Sin embargo, todo ese reconocimiento bien ganado se fue apagando principalmente desde el momento que la AFA decidió darle a Central (y principalmente a él) esa copa por escritorio, previo al choque de octavos de final del Clausura 2025 contra Estudiantes. A partir de entonces, su vínculo con Claudio Tapia se impuso por sobre los méritos deportivos, los fallos a favor de Canalla empezaron a ser vistos con otra lupa, incluso con efecto retroactivo (como los cincos penales a favor en ese torneo). Y entonces, su imagen empezó a resquebrajarse entre los hinchas.
Sobre todo, porque con sus declaraciones, Di María tampoco supo despegarse de lo que fue, en ese entonces, un título ganado claramente fuera de la cancha, impuesto por una votación pactada de antemano. A todo eso se le sumó una guerra con el Estudiantes de Verón, a partir del pasillogate, que él mismo no supo combatir. O que combatió, pero desde el peor lugar.
Los likes en contra de Estudiantes y Verón
Precisamente, luego de esa situación y del título que el Pincha ganó en buena ley (y en la cancha), Di María le dio dos “me gusta” a dos posteos que hizo un medio partidario de Central para criticar la postura de Estudiantes en ese cruce de octavos con el pasillo de espaldas. “Verón dio la orden para que sus futbolistas le den la espalda a sus colegas cuando el problema era con la AFA“, aseguraba parte del texto que al que Fideo le dio like en Instagram. Luego, ese mismo escrito sentenció: “Cuando tuvieron a la AFA a metros le dieron la mano de frente porque son ingleses, caretas y vendidos“.

Ya en otra foto que subió esa misma cuenta, el campeón del mundo volvió a dejar su apoyo con una nueva interacción a otra frase contra la Bruja y los jugadores del Pincha. ” No es contra Central, es contra la AFA decían. Mostraron su peor cara y con sus colegas“.
El título que todavía no pudo ganar en la cancha
La cuestión es que la eliminación de Central ante Estudiantes terminó, en algún punto, siendo festejada por gran parte del fútbol argentino. Y ahí la imagen de Di María empezó a opacarse todavía más. Al punto que en este torneo, en varias canchas, ya no recibió el reconocimiento que sí tuvo en el torneo anterior, un poco porque ya lo había tenido y otro por su relación con Tapia, que al mismo tiempo empezaba a ser investigado judicialmente por presunta asociación ilícita, administración fraudulenta y lavado de activos.
Cuando todo parecía recuperar su curso normal, con Central otra vez peleando el título por méritos deportivos, el polémico partido contra Racing lo puso otra vez en el centro de escena. Las declaraciones de Milito apuntando a los polémicos arbitrajes de la Liga en general y a favor de Central en particular (“El fútbol argentino está roto, ya no da más”, tiró el presidente de la Academia) y la ruptura con la AFA a la que antes se había sumado River, recuperaron las escenas que se habían dado previo a Estudiantes. Con Fideo en el medio, claro.
Porque lejos de separarse de esa situación, Di María se hizo cargo y le sumó fuego al fuego. Y en la previa al cruce contra River, llegó el polémico posteo, tratando de “caretas” a Milito y otros dirigentes (mismos términos que había utilizado antes contra Verón), que terminó de irritar a otra gran parte del hincha argentino. Porque ahí, de alguna forma, Fideo dejó abierta otra vez la crítica a la forma en la que recibió el título de campeón de Liga 2025 y de la que nunca se despegó, cuando ahí fue él quien se puso la “careta”.

Y entonces, llegó el estallido. Los silbidos del Monumental y un “Fideo secanuca” que lo asoció a una de las imágenes más emblemáticas de la cuestionada presidencia de AFA de Claudio Tapia, lo pusieron otra vez en el peor lugar. Y para colmo, se dio otra eliminación de Central, que sigue sin poder lograr en la cancha ese título que sí le dieron en el escritorio. Acaso, un combo explosivo que mostró cómo Di María pasó, en poco tiempo, de ser el héroe reconocido por todos al villano preferido de muchos en esta historia. Al fin de cuentas, una verdadera pena.


