De nueve a nueve. De un delantero formado en Estudiantes a otro que también aprendió a moverse dentro del área en la cantera albirroja. El elogio de Martín Palermo a Guido Carrillo tuvo el peso de quien conoce el oficio y, además, llegó después de sufrirlo desde el banco rival. Consumada la derrota de Platense, el Titán dejó de lado la amargura del resultado para entregar una definición contundente.
“Guido (Carrillo) hoy por hoy es el mejor nueve del fútbol argentino. A su edad muestra un nivel competitivo increíble”. La sentencia cobró una dimensión especial por su autor. A los 52 años, el entrenador del Calamar conserva una autoridad indiscutible para hablar de goleadores. Y en su regreso a la casa donde empezó a construir su carrera, reconoció la vigencia de un Carrillo que, a los 35, sigue siendo determinante para Estudiantes.
“Sigue respondiendo con goles y Estudiantes se ve beneficiado por eso”, agregó Palermo en la conferencia de prensa posterior a la cuarta caída de Platense en las nueve fechas del Clausura. Su análisis puso el foco en dos virtudes que distinguen al delantero del Pincha: la capacidad de sostener un alto nivel competitivo y la respuesta en la red. Para un especialista en resolver partidos dentro del área, el reconocimiento tuvo mucho de identificación con el oficio.

Palermo en Estudiantes
Hay, además, un hilo albirrojo que une sus recorridos. Palermo se formó en las divisiones inferiores de Estudiantes y debutó en Primera el 5 de julio de 1992, frente a San Lorenzo. Entre 1992 y 1997 disputó 103 partidos y convirtió 36 goles con esa camiseta. En el medio, fue parte del ascenso de 1995 y se afianzó antes de su transferencia a Boca.
Carrillo también construyó su identidad futbolística en el club. Por eso, las palabras del Titán funcionan como un reconocimiento entre dos exponentes de una misma escuela, separados por distintas generaciones y unidos por la referencia del área. Uno observa desde el banco; el otro todavía pelea con los centrales y busca el espacio para definir.
Esta vez, a Palermo le tocó padecer al goleador de Estudiantes. Pero ni la derrota le quitó perspectiva para valorar su presente. Carrillo se llevó un elogio que tiene un valor particular: el de un nueve que supo hacer del gol su especialidad y que hoy lo ubica por encima de todos en el fútbol argentino.


