Es tan cierto que a Gimnasia le ha faltado punch en ataque en el ciclo de Diego Flores -y más atrás en el tiempo, también con Marcelo Méndez- como que en realidad el déficit del equipo trasciende al último tercio del campo. Necesita generar más. Es por eso que Alejandro Orfila tiene en su cabeza recuperar como usina de juego a un talento: Pablo De Blasis.
El #10 quiere reponerse para darle a GELP ese juego que deseó ofrecerle al momento de volver de Europa. Ausente en 15 partidos por distintas lesiones sufridas desde junio del año pasado, Pablo no logró alcanzar sus propios estándares de rendimiento después de su última baja: una sinovitis traumática producto de un fuerte golpe sufrido ante Unión, en marzo.
Pero eso quedó atrás. La intensa pretemporada que el Lobo está llevando adelante le está permitiendo al equipo ponerse a punto de cara a un segundo semestre en el que el equipo aspira a cambiar la imagen. Y De Blasis no es la excepción a esa regla. ¿Desde donde podría brindar soluciones? Por lo pronto, en los entrenamientos celebrados en Estancia Chica, Orfila lo paró pegadito a Facundo Di Biasi, en una especie de doble cinco.
Un rol para sacar lo mejor de De Blasis

La decisión quizás esté anclada en las métricas. De Blasis, incluso con vaivenes, promedió tres recuperaciones por partido, casi dos despejes (1,8), un buen índice de pases interceptados (1,1), además de entregar la pelota redonda (80% de precisión; 88% en campo propio) y de aportar pelotas filosas para generar remates.
Compensado por el juvenil de 19 años, además, De Blasis podría tener la tranquilidad de tener las espaldas cubiertas para moverse en la zona en la que Orfila necesita a un talento cerebral para organizar un esquema flexible que pasará del 4-2-3-1 a eventualmente un 4-1-4-1 para romper por los costados. Y así asemejarse a su ideal de juego, con extremos que rompan.
Ahora bien: la idea deberá verse refrendada en los encuentros que Gimnasia jugará para terminar su puesta a punto. Es decir, los choques pautados ante Defensa (miércoles), Aldosivi (sábado) y Argentinos (5/7). Minutos que le servirán al canterano de 37 abriles para terminar de aceitar. Y poder, de ese modo, demostrar todo lo que es capaz de hacer cuando toca la pelota.


