Los Mellizos Barros Schelotto cumplen 53 años en un contexto muy particular. Lejos de los festejos tradicionales, los encuentra metidos de lleno en la competencia, con Vélez en plena acción y desafíos importantes por delante.
El calendario no da respiro: este mismo lunes, el Fortín se mide ante Newell’s, mientras que el fin de semana tendrá un cruce que no pasa desapercibido: Vélez enfrentará a Gimnasia por los octavos de final del torneo, un duelo con una carga emocional especial para los hermanos.

Y es que, más allá del presente en Liniers, el vínculo con el Lobo sigue latente. Surgidos de sus inferiores y con una historia marcada en el club, enfrentar a Gimnasia nunca es un partido más para los Mellizos, lo que le agrega una cuota de incomodidad a la situación.
Eso si, esta vez no estará enfrente Nicolás, el hijo de Guillermo y figura de Gimnasia, que este domingo recibió la quinta amarilla y se perderá el vuelo del próximo domingo.

Sin embargo, del otro lado aparece la ilusión. Vélez llega con expectativas y con la chance de ser protagonista, en un tramo del campeonato donde cada partido es decisivo y donde los Barros Schelotto buscan dejar su sello.
Así, entre la exigencia del presente, un cruce especial en puerta y el deseo de seguir avanzando, los Mellizos celebran un cumpleaños distinto, con la cabeza puesta en la competencia y el corazón dividido entre pasado y presente.

