Mientras comienza a pensar en el rearmado del plantel de cara a la temporada que viene, Gimnasia podría recibir buenas noticias en cuestión de horas. Y si bien una tiene que ver con una salida algo inesperada, la suma de dinero a modo de resarcimiento podría significarle un buen ingreso al Lobo. En esta caso se trata tanto de Rodrigo Saravia como de Rodrigo Holgado. El caso del primero de ellos es bastante particular.
El mediocampista tiene contrato por seis meses más con el Tripero. Sin embargo, desde Uruguay aseguran haberlo vendido al fútbol ruso por una cifra cercana a los 1.3 millones de dólares. Frente a esto, Peñarol ahora deberá resarcir a Gimnasia, perjudicado por esa transacción. Y si bien desde el Carbonero querían hacerlo con 250 mil dólares, desde la institución Albiazul pretenden 400 mil. Actualmente las partes están negociando, pero serían los de calle 4 los que tienen todas las de ganar por el contrato previamente firmado y porque no existe ni cláusula de repesca ni de salida dentro del mismo.
El segundo de ellos, el del delantero Holgado se encuentra rodeado de incertidumbre. En un primer momento, la idea era rescindir su vínculo con el Lobo. Había una deuda para con el jugador y se buscaba que a ella le agregar un dinero que dejarlo con el pase en su poder. De hecho, desde la representación habían pautado números, algo que nunca se concretó porque luego ofrecieron la mitad.
Lo cierto es que, de última muy buena temporada en el fútbol trasandino, más precisamente en Coquimbo Unido, donde jugó 29 partidos y marcó 16 goles, su destino para seguir unido al conjunto aurinegro. De hecho, el equipo chileno tenía una opción de compra de 250 mil por él, de la cual iba a hacer uso. Lo concreto es que, por el momento, no se han vuelto a comunicar con la sede social de calle 4, por lo que el tema Holgado es una incógnita.
En el Lobo buscan darle una definición al asunto para así afrontar el mercado de pases con dinero fresco, pensando en la chance de reinvertirlo para darle un salto de calidad al plantel dirigido por Leonardo Madelón.

