Un capitán, aunque no juegue, la cinta la porta igual. Y Guido Carrillo demostró que el estatus que tiene trasciende los límites del campo de juego. En Rosario, el delantero y goleador estuvo presente pese a no encontrarse disponible para disputar el partido. Y su participación estuvo ligada a su liderazgo: llegó antes que todos al vestuario para recibirlos con un saludo, demostrando que él está presente.
Carrillo no pudo estar en cancha ante Newell’s producto de una sobrecarga muscular en el grupo isquiotibial de la pierna izquierda. Preventivamente quedó al margen del triunfo 2-0 en el Parque de la Independencia en el debut de Alexander Medina como entrenador de Estudiantes. Sin embargo, el 9 viajó y estuvo con sus compañeros, acompañando y guiando.
El video que posteó EDLP en sus redes sociales mostró precisamente cómo el killer de Magdalena ejerce su posición. Parado en la puerta del camarín fue palmeándoles las manos a cada uno de sus compañeros en señal de arenga, de acompañamiento.
Y aunque la ausencia de Carrillo se sintió dentro de la cancha -lleva seis partidos disputados y dos goles, uno por Copa Argentina y otro por el Apertura– en 475′ disputados, está claro que contar con él como un referente siempre aporta. Siempre empuja. Desde donde le toque.

