Después del empate en el Clásico, Augusto Max analizó el resultado con mesura. Valoró el punto, entendió el contexto del partido, pero dejó en claro que el equipo no puede conformarse. La mirada ya está puesta en lo que viene.
“Ahora tenemos que ir a ganar a Mendoza, lo sabemos. Pero sin perder de foco lo que veníamos construyendo”, aseguró el volante, marcando el equilibrio entre la ambición y el proceso. Para Max, lo importante es sostener la estructura que el grupo viene armando fecha tras fecha, pero dejó en claro que necesitan una victoria el vienres.
“Es importante lo que se está construyendo, son los partidos. Uno siempre espera que el equipo responda”, explicó, dejando en claro que puertas adentro el empate no se vive como un retroceso, sino como parte de un camino.

El mediocampista también hizo foco en la identidad. “Nosotros queremos ser competitivos siempre. En el Bosque y en cualquier cancha”, afirmó. Y amplió: “En el Bosque tenemos que hacernos fuertes con nuestra gente. Pero también tenemos que salir de visitante a ganar”. Un mensaje directo que apunta a consolidar carácter y regularidad.
Max reconoció que aún hay aspectos por mejorar. “Tenemos que trabajar mucho, sobre todo en algunas fases del juego. Hay que seguir trabajando y fortaleciendo esta estructura”, sostuvo. La idea es clara: competir siempre, sostener lo construido y dar el golpe fuera de casa.
Con Mendoza en el horizonte, el desafío será transformar las palabras en hechos y demostrar que este equipo no solo construye, sino que también está preparado para dar el siguiente paso.

