Los clásicos de La Plata suelen dividir miradas. Sin embargo, esta vez el análisis parece tener un punto en común a ambos lados de la ciudad. El empate entre Gimnasia y Estudiantes dejó una sensación compartida: uno no lo buscó lo suficiente y el otro no lo supo cerrar.
Claro que, como siempre, hay matices. Las declaraciones posteriores, el humor de los hinchas y la lectura fina del desarrollo marcan diferencias. Pero en el balance general asoma una coincidencia: Estudiantes fue superior en varios tramos y no ganó por falta de puntería; Gimnasia respetó demasiado y terminó pagando en la consideración de su gente.
Gimnasia fue demasiado respeto y poca ambición
Al Lobo pareció pesarle el contexto. Fue local, tuvo el empuje de su gente y, aun así, eligió un plan medido. El equipo de Zanirato se mostró ordenado, aplicado en defensa y atento a no conceder espacios, pero atacó a cuenta gotas y dio la sensación de no querer desordenarse nunca.
Hubo un par de aproximaciones aisladas que pudieron cambiar la historia, pero quedó flotando la impresión de que faltó decisión para ir a buscarlo con mayor convicción. Se refugió cerca de Insfrán durante largos pasajes, cedió la iniciativa y apenas tuvo lapsos breves de dominio.
El público lo percibió. Los silbidos finales no fueron por el punto en sí, sino por la manera. En el “mereciómetro” emocional del hincha tripero, el equipo fue excesivamente respetuoso ante un rival al que debía animarse a incomodar más.
Estudiantes y una tarde de pólvora mojada
Del otro lado, el Pincha llegó con la chapa de tener uno de los mejores planteles de los últimos años y con un presente sólido. Durante buena parte del partido manejó la pelota, encontró espacios y generó las situaciones más claras. Pero falló donde más duele: en el área.
Las chances desperdiciadas —sobre todo la de Guido Carrillo— terminaron siendo determinantes. Fue superior en el juego, pero ineficaz en la definición, una combinación que en los clásicos suele costar caro.
En el vestuario predominó cierta sensación de conformidad con el proceso: el equipo mantiene una racha positiva y viene de consagraciones recientes. Sin embargo, más allá del contexto, quedará en la retina del hincha que se dejó pasar una oportunidad ideal para ampliar la ventaja histórica en el Clásico Platense.
Empate sin goles, debate abierto y un “mereciómetro” que no tiene dueño claro. Gimnasia no se animó del todo. Estudiantes no fue contundente. Y el clásico, otra vez, se fue en tablas pero dejó mucha discusión por delante.

