Argentina cerró la primera etapa del Mundial con otra muestra de autoridad. Ya clasificada a los 16avos de final, la Selección de Lionel Scaloni superó 3-1 a Jordania en un encuentro que le permitió rotar buena parte del equipo (hizo diez cambios) sin perder funcionamiento. Con un sólido rendimiento colectivo, el campeón del mundo terminó la fase de grupos con tres victorias sobre tres partidos y el liderazgo absoluto del Grupo J. Ahora, lo espera Cabo Verde, el viernes, en 16avos, para empezar la verdadera defensa de la corona.
La Scaloneta pegó en los momentos justos. Giovani Lo Celso abrió el marcador con un exquisito tiro libre y, antes del descanso, Lautaro Martínez amplió la diferencia desde el punto del penal (se lo hicieron a Senesi y fue sancionado vía VAR) para encaminar una victoria que nunca pareció correr riesgos. Pese a los numerosos cambios en la formación inicial, Argentina controló el desarrollo y manejó la pelota con tranquilidad.


En el complemento, Jordania descontó por intermedio de Mousa Al-Taamari y llegó a ilusionarse por unos minutos. Sin embargo, Scaloni recurrió a Lionel Messi, que había comenzado el encuentro en el banco para dosificar cargas. El capitán ingresó a los 15′ del ST y, fiel a su costumbre, volvió a dejar su sello con un espectacular tiro libre que selló el 3-1 definitivo y desató la ovación de los hinchas argentinos en Dallas.
Además del triunfo, la noche dejó otro capítulo histórico para Messi. El rosarino volvió a convertir en una Copa del Mundo y siguió ampliando sus récords personales en el máximo torneo de selecciones, ratificando su vigencia a los 39 años y llegando con la confianza en alza a la fase eliminatoria.

Con nueve puntos sobre nueve posibles, Argentina se metió en los 16avos de final como líder de su grupo y ahora pondrá el foco en el duelo frente a Cabo Verde, primer obstáculo en el camino hacia la defensa del título. La ilusión sigue intacta y la Scaloneta llega a los mano a mano con el envión de un equipo que no deja de ganar.

