Claudio Gugnali recordó aquel partido disputado un 13 de julio pero del 2014. La previa, las sensaciones de cada uno, el rol de Sabella, el momento de Leonel Messi y todo lo que también vino después.
Teniendo en cuenta esto, comenzó revelando: “Yo, si alguien me llamaba antes del partido le decía que se jueguen la que tenían a Argentina campeón. Estábamos dando todo lo que teníamos, yo tenía esa sensación de que íbamos a ser campeones. Ahí aprendí que el Mundial no es fácil”.
En base a esto, no dudó en asegurar: “Al equipo de Sabella lo veo con orgullo, fue táctico, se cerró bien atrás y aprovechaba oportunidades. Con Alemania hubo un solo equipo y fue Argentina. Ellos tuvieron la suerte que nosotros no”.
Por otra parte también se refirió al rol y estado de Messi: “Estaba en su mejor momento, nosotros colaboramos para que este mejor. No tuvimos un solo quilombo, parecía un viaje de egresados, todos disfrutaban. Algunos se olvidan de la parte humana, a veces me da bronca, los critican y son seres humanos”.
Siguiendo con el tema, hizo extensivo su análisis a todo el equipo: “Alguna vez tenemos que hacer un mea culpa. Para mí las verdaderas víctimas de estos años son los jugadores, no tengo dudas. Tienen sus preocupaciones, tienen sentimientos. Quieren que Messi nos salve, es el mejor del mundo, pero no es un salvador”.
Con respecto a la idea y el objetivo estratégico de juego, explicó: “No sé si armamos el mejor equipo para Messi, sí lo hicimos para Argentina. Todos aceptaron que contra Alemania hagamos algunos cambios. Lo pusimos a Lavezzi para cortar Lahm con Müller, no queríamos ir al alargue porque sabíamos que íbamos a sentir el esfuerzo”.
Al recordar el momento en la previa del duelo con Alemania, reveló: “Cuando escucho el himno me acuerdo de mi vieja, de mi viejo cuando me llevaba a jugar al fútbol. Mi primer contrato con Estudiantes, después hacer el curso, empezar a dar vueltas en la Liga Amateur Platense, La Plata Fútbol Club, inferiores de Estudiantes y hasta que Dios se acordó y me cruzó con Camino, Sabella y Blanco”.
“Salimos campeón de América con Estudiantes, y después ser técnicos en la Selección y cantar el himno en una final del Mundo. Sabella es un fenómeno, me sigo emocionando, un jugador un día me dijo que es fácil creerle. Te rendís, y yo lo tuve como compañero de trabajo”, completó diciendo.
Por otra parte, se lamentó al mencionar sobre Jorge Sampaoli y su grupo de trabajo: “De este nuevo proceso no me dolió la táctica, ni el video análisis, me dolió que nadie nos llamó para preguntarnos cómo habíamos hecho. Yo lo primero que hago es llamar y preguntar cómo se hizo. Ni queriendo se puede hacer esto, es una locura”.
Sobre lo que fue su salida de la Selección, contó: “Sabella no tiene por qué vivir mal, si hace todo bien, es un docente. El periodismo decía que era vertical, que no defendía bien, que hacía el equipo Messi, inventaban cosas. Nunca lo vi a Sabella preocupado por la opinión de algo. Eso no era cómodo”.
Teniendo en cuenta esto, aseguró: “Grondona quería que siga, pero la decisión la tomó Alejandro. Nosotros lo respetamos, porque así lo quiso él. Si Sabella seguía en la selección hubiéramos ganado las dos Copas América, no tengo dudas. Había un clima ideal, lo había logrado”.
Volviendo a lo que fue el subcampeonato en Brasil, resaltó: “Yo no comparto que de los segundos no se acuerda nadie, porque más que un logro, es lo que deja. Si vos tenes un equipo y sacas el 100% pero salís tercero por ahí ya sos campeón, porque es lo mejor que podes hacer.
Por último, cerró con un mensaje sobre las finales: “Las medallas van y vienen, no termina de ser una cosa material. El tema es lo que uno deja en los jugadores. No sos feliz completamente si sos campeón, sos feliz si das todo. Dar todo es más satisfactorio que el logro. Perder es una vacuna para no tener la misma gripe”.




