César Mena se metió en el mercado de pases de Estudiantes en una negociación rápida, sin muchas reuniones, y se hizo la revisión médica para fichar con un club en el cual finalmente entrenó muy pocos días.
El defensor cafetero debutó en el 2007 y en siete años de carrera pasó por nueve clubes, aunque en varios de sus equipos no figura que haya jugado siquiera un solo partido. Por esos números, sorprende y mucho que haya llegado al radar del Pincha, aunque su arribo haya sido definido como “una apuesta”.
Antes de ser presentado y sin haber firmado contrato, pero luego de haber sido parte de varias prácticas, el jugador se fue de City Bell y volvió al Deportivo Huilla. Con su ida, hay algo que queda sin respuesta: qué vieron para buscarlo como refuerzo.
El defensor surgió de Atlético Nacional pero no llegó a jugar y pasó a Atlético Bello, del ascenso colombiano, antes de recalar brevemente en Independiente de Medellín de Colombia. Paradójicamente en esos equipos no hay registros de partidos disputados por el defensor.
Ese mismo año llegó al fútbol argentino pero estuvo tan sólo seis meses en Godoy Cruz, y se fue sin jugar. Su carrera continuó en Deportivo Pereira de Colombia, donde jugó pero solo cinco partidos.
Al año siguiente viajó a Perú y jugó diez encuentros en Total Chalaco, hasta que fichó en el ignoto Olaria de Brasil, en donde en su paso registró tres juegos más. Ese mismo año pasó a Fénix de Uruguay pero, nuevamente, no jugó.
Un año más tarde jugó 8 partidos en Deportivo Cúcuta, suerte distinta a la que tuvo en su paso siguiente por Santiago Morning en la B de Chile, donde no disputó un solo partido en la 2012/13. Todo cambió en el 2013 cuando fichó en el Huila donde jugó 30 partidos.

