El 19 de diciembre las orillas de la laguna de Chascomús amanecieron cubierta por peces muertos. El fenómeno encendió las alarmas de la población y de las autoridades municipales que rápidamente salieron a aclarar que no presenta riesgos sanitarios. Sin embargo, el problema persiste y desde el gobierno de Javier Gastón convocaron a una reunión ampliada para repasar el estado de situación. ¿Cómo sigue el problema?
Una de las medidas que se consensuaron ayer fue la de solicitarle al Ministerio de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires un informe exhaustivo sobre la situación. Según se informó, el estudio lo realizará el director de la Estación Hidrobiológica local, Gustavo Berasain. Con este trabajo esperan obtener más detalles sobre la población de pejerreyes y demás seres vivos que habitan la emblemática laguna.
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El licenciado en biología anticipó las razones de la aparición masiva de ejemplares muertos que se repitió dos semanas después. Durante la reunión de ayer Berasain explicó que, debido a la sequía, la laguna tiene un nivel de agua por debajo de lo normal. Esto combinado con las altas temperaturas hace que los animales no tengan la cantidad de oxígeno necesario para sobrevivir.
De acuerdo a sus estimaciones, la laguna debería subir al menos un metro y medio para que la situación mejore. Sin embargo, de acuerdo a los pronósticos del tiempo, esto no ocurrirá en los próximos meses por lo que el fenómeno se podría volver a repetir.
En paralelo, la Municipalidad acordó con la cooperativa Nuevos Horizontes hacer nuevas jornadas de limpieza colectiva la próxima semana. La intención es que participen organizaciones de la comunidad, vecinos y prestadores de servicios.
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