No había pasado nunca hasta ahora. Porque en definitiva, el espíritu con que la Liga hacía estas conferencias de prensa era justamente para transmitir un mensaje de Fair Play previo a los clásicos. Sin embargo, entre Santiago Ascacibar y LeoMorales todo terminó mal. No se quisieron saludar luego de dar declaraciones y la siguieron afuera, en una fuerte discusión que casi termina en cosas mayores.
Todo comenzó antes de la conferencia, por la demora en llegar del volante de Estudiantes. El evento estaba pautado para iniciarse a las 13.30, Morales llegó 13.10 y el Ruso arribó al hotel Land Plaza de la ciudad cerca de las 13.50. Minutos antes, el defensor de Gimnasia, molesto por la espera, había amagado con retirarse y suspender todo. Incluso, se lo dijo a las autoridades de la Liga: “Menos cuarto me voy”. Pero justo llegó su rival.
El primer episodio caliente
Ahí, ya se generó el primer cruce. “Que no me venga a saludar, eh”, avisó el Yacaré. Y cuando Ascacibar se encontró con Morales, lo quiso dar la mano, pero el defensor le negó el saludo y hasta le reprochó su tardanza. Es por eso que, cuando entraron a la sala para enfrentar a los periodistas, ya se notaba que el clima era de alta tensión, que algo no estaba bien.
Incluso, durante la conferencia, ambos fueron cortantes en algunas respuestas. “Coincido”, “comparto”, en una muestra clara de que querían que se terminara lo antes posible.
Pero todo quedó expuesto en el final, cuando desde la Liga le pidieron el saludo final, el del Fair Play, que consiste en estrecharse las manos para dar un mensaje de paz en la previa al clásico, y no aceptaron esa situación. De hecho, el Ruso escondió sus manos y se las puso atrás, a la hora de posar para las fotos, parados. Y hasta se cortó la transmisión de YouTube.
A la salida, casi terminan peor
Y cuando se fueron, en el detrás de escena, el clima siguió bien caliente. Ambos se subieron al ascensor para ir al estacionamiento con los ánimos muy caldeados, incluso hasta para pelearse. Porque uno siguió al otro. Allí, debieron intervenir los dos hombres de prensa de los clubes. ¿Si estuvieron cerca de irse a las manos? Sí, porque el tono fue subiendo cuando bajaron del ascensor.
Ya en el estacionamiento, con los responsables de prensa separándolos, ambos futbolistas siguieron discutiendo: “¿Quién te pensás que sos?”, se escuchó varias veces. “¿Por qué no venís y me lo decís en la cara?”, fue la respuesta. Y hasta se subieron a sus autos en remera, ya sin los buzos de los clubes, de la temperatura corporal que habían tomado por la situación. De no creer.
Sin despedirse ni disculparse entre ellos, cada uno se fue en su auto y el clima, así, quedó muy caliente para el domingo. Y todo, cuando ambos jugadores debieran transmitir otro mensaje. Más teniendo en cuenta que ambos pueden llegar a ser los capitanes (Ascacibar lo será en Estudiantes si no juega Sosa).


