El Senado se convirtió en un escenario de alta tensión durante el tratamiento de la creación de la empresa pública de medicamentos, una de las iniciativas insignia del Ministerio de Salud conducido por Nicolás Kreplak. Con el abroquelamiento del bloque de Fuerza Patria, el recinto le dio media sanción al proyecto del laboratorio estatal, que ahora deberá ser debatido en la Cámara de Diputados para consumar su conversión en Ley. El Sistema Integrado de Salud provincial, el otro proyecto que deambula por la Legislatura, pasó a comisión para seguir siendo analizado.
El debate dejó al descubierto dos modelos sobre la gestión pública y la salud: por un lado, la postura oficialista que plantea la soberanía sanitaria frente al repliegue de la Nación; por el otro, un frente opositor integrado por el PRO, La Libertad Avanza y el bloque Hechos, que advirtió sobre la creación de una estructura burocrática sin controles estrictos.
LA DEFENDIDA DEL OFICIALISMO: UN ESCUDO CONTRA EL AJUSTE NACIONAL
Desde la bancada de Fuerza Patria, el senador Fernando Coronel encabezó la defensa del articulado argumentando que la empresa estatal nace para responder a la recarga de los hospitales públicos provocada por el contexto macroeconómico. Coronel alertó que “cuando se cierran empresas y los trabajadores pierden su obra social, no les queda otra opción que atenderse en el sistema público”, situación que se agravó tras la poda del Programa Remediar y los tijeretazos en la cobertura de PAMI para los jubilados.
“Tener una fábrica de medicamentos desde el Estado bonaerense es fundamental para no ser presos de monopolios u oligopolios y abastecer a los hospitales a menor costo”, remarcó Coronel, descartando de plano las críticas sobre la falta de auditoría: “La empresa tendrá todos los controles de los organismos del Estado, con la diferencia de que la fiscalización será ex-post para garantizar velocidad en las compras”.
En sintonía con lo debatido en el recinto, desde el Ministerio de Salud señalan que todas las herramientas legislativas impulsadas por la gestión están pensadas para resolver la profunda fragmentación del sistema de salud, agudizada por “la pérdida de empleo registrado, la desregulación de las prepagas y el aumento desmedido de los medicamentos”. “No es una herramienta pensada para un gobierno político ni para los tiempos de nuestra gestión, sino una estructura que le quedará a la Provincia para reducir costos y comprar mejor y más rápido”, expresaron fuentes de la cartera sanitaria.
LA OPOSICIÓN UNIFICÓ EL RECHAZO: ALERTAS POR AUDITORÍAS, IOMA Y COSTOS
A la hora de la votación, la oposición mostró un bloque abroquelado en la negativa, exhibiendo diferentes argumentos técnicos y políticos para rechazar la iniciativa.
- –La Libertad Avanza cruzó los costos y el endeudamiento: La senadora Analía Balaudo encendió la mecha al actualizar las estimaciones presupuestarias que el propio ministro Kreplak había deslizado en 2021. “Si actualizamos los 8.680 millones de pesos pedidos en 2021 a valores de hoy, estamos hablando de un proyecto que requiere 208.792 millones de pesos, un incremento del 2.305%”, alertó Balaudo, cuestionando que la Provincia agregue gasto tras cerrar el ejercicio con un déficit fiscal de 2 billones de pesos. Asimismo, advirtió que el artículo 3 inciso 5 otorga a la firma “la potestad de tomar préstamos con bancos extranjeros sin la autorización de dos tercios de la Cámara”.
- –El PRO habló de distorsiones y falta de fiscalización: A su turno, Marcelo Rico Zini argumentó que, si bien el PRO no se opone al acceso a la medicación barata, el texto presenta debilidades insalvables como “delegaciones inadecuadas al Ejecutivo para redactar el estatuto social” y la falta de precisiones sobre la cantidad e idoneidad de sus directores. En el tramo más picante de su discurso, el legislador expresó su preocupación por la eximición de normas administrativas: “Esto impide que el Tribunal de Cuentas audite de forma previa los gastos y termine generando el blíster de paracetamol más caro de la Argentina”.
- –El bloque Hechos apuntó a la crisis hospitalaria e IOMA: La senadora María Subiza fundamentó el rechazo de su espacio preguntándose “con qué capacidad el Ejecutivo provincial pretende crear un laboratorio a gran escala cuando los hospitales ya existentes sufren faltantes crónicos de insumos y problemas edilicios”, citando como ejemplo el estado del Hospital San Felipe de San Nicolás. En esa misma línea, remarcó que la prioridad debería ser sanear la crisis terminal del IOMA: “La Provincia no necesita más relatos épicos de soberanía sanitaria, necesita administrar los recursos que ya dispone”.
Por su parte, su compañero de bancada Marcelo Leguizamón le contestó al oficialismo recordando que la promesa de potenciar la producción pública de medicamentos no es nueva: “En 2020 el entonces ministro Daniel Gollan prometía una gran revolución en el Laboratorio Tomás Perón de La Plata que nunca ocurrió; no se puede justificar la creación de una SAPEM amparándose únicamente en la burocracia estatal”.


