Según lo anunciado por el municipio, el período de mayor atención se extenderá entre octubre y marzo, con especial seguimiento de las zonas bajas y de los sectores cercanos a los arroyos Ludueña y Saladillo. También se monitoreará la evolución del río Paraná, cuyo nivel puede dificultar el escurrimiento del agua durante episodios de precipitaciones abundantes.

Limpieza de canales y obras para reducir los anegamientos
Uno de los ejes del operativo es el mantenimiento de los cursos de agua y los sistemas de desagüe. De acuerdo con los datos presentados por el intendente Pablo Javkin, se realizaron intervenciones sobre 53,5 kilómetros de arroyos, canales y estructuras de drenaje.
Entre los trabajos se encuentran las tareas de limpieza y canalización en el arroyo Ludueña, el mantenimiento de los canales Ibarlucea y Salvat y las intervenciones en distintos sectores de la ciudad. En la zona noroeste, además, se retiraron alrededor de 1.500 toneladas de residuos.
El programa también incluye la limpieza de zanjas y sumideros. Durante 2026, el municipio informó que intervino 124.302 metros lineales de zanjas y realizó tareas en 13.134 captaciones y sumideros, con el objetivo de mejorar el escurrimiento del agua.
A estas acciones se suman obras de infraestructura pluvial. La planificación contempla 33.000 metros lineales de nuevos desagües y la incorporación de 1.221 unidades de captación y sumideros en distintos barrios, entre ellos Empalme Graneros, Tiro Suizo, Triángulo, Las Delicias, Las Heras y Lomas de Alberdi.

Emergencia hídrica y multas por obstruir desagües
Otro componente del plan está vinculado con la emergencia hídrica declarada en Santa Fe mediante la Ley provincial 14.477. La adhesión municipal busca facilitar la disponibilidad de recursos y agilizar las intervenciones necesarias frente a posibles contingencias.
Además, se prevén sanciones más severas para quienes arrojen basura en lugares no habilitados, abandonen objetos que bloqueen los drenajes o incumplan las tareas de mantenimiento de malezas en las veredas.
Las medidas también alcanzan a las construcciones ilegales que obstruyan zanjas, canales y otros sistemas destinados a evacuar el agua. Las infracciones por bloquear drenajes a cielo abierto pueden derivar en multas de entre 150 y 100.000 unidades fijas, además del eventual cobro de los gastos necesarios para retirar los elementos que impidan el paso del agua.
El objetivo es evitar que los residuos y las obstrucciones agraven los anegamientos cuando se registren tormentas fuertes.

Doce estaciones meteorológicas y un comité de emergencia
Entre los principales anuncios figura la instalación de 12 nuevas estaciones meteorológicas. El esquema prevé colocar una en cada distrito y otras seis en barrios considerados críticos, como Empalme Graneros y Las Flores.
La información que aporten estos dispositivos permitirá identificar con mayor precisión las zonas donde se concentren las precipitaciones más intensas y orientar los recursos hacia los sectores que requieran una intervención prioritaria.
A su vez, se pondrá en funcionamiento el Comando Operativo de Emergencia (COE), que tendrá la tarea de coordinar las acciones preventivas y la respuesta ante eventuales contingencias climáticas.
El organismo se ocupará del seguimiento de los puntos críticos, la difusión de pronósticos y posibles impactos, y la articulación de medidas con organizaciones barriales, vecinales y clubes de río. También se implementará un sistema de alertas meteorológicas por colores, con parámetros de lluvia y viento para comunicar los niveles de peligro y facilitar las medidas de autoprotección.

Las recomendaciones para los vecinos de Rosario
En paralelo con las obras y los controles, la Municipalidad pidió colaboración a los vecinos para reducir los riesgos durante los temporales.
Entre las recomendaciones se encuentran sacar los residuos entre las 19 y las 21, mantener limpios los desagües y las canaletas, y retirar de patios, balcones y terrazas objetos que puedan volarse por acción del viento, como macetas, chapas y adornos.
Ante situaciones de emergencia relacionadas con inundaciones, calles anegadas, tormentas severas, caída de árboles o cables sueltos, se encuentra disponible el número 103.
Con este esquema, Rosario busca fortalecer su capacidad de prevención y respuesta ante los posibles efectos de El Niño. El resultado dependerá de la ejecución de las obras, el mantenimiento de los desagües y la evolución de las lluvias y de los niveles del Paraná y los arroyos de la región.


