El femicidio de Natalia Giménez, ocurrido en barrio Tablada, en la zona sur de Rosario, sumó una nueva línea de investigación que apunta a un circuito de préstamos informales con intereses abusivos, presuntamente administrado desde una cárcel.
La mujer, de 35 años, había solicitado $400.000 a un hombre detenido y, de acuerdo con los registros que analizó la Fiscalía, debía devolver $800.000. Los investigadores encontraron anotaciones sobre la operación en un cuaderno secuestrado durante una requisa penitenciaria.
En el marco de la causa, la fiscal Paula Barros imputó al presunto autor material del asesinato y a otras dos personas vinculadas con el negocio de los préstamos. Sin embargo, por el momento no hay pruebas suficientes para afirmar que el prestamista haya ordenado el crimen.
Un préstamo con intereses abusivos y reclamos antes del crimen
La investigación estableció que Natalia figuraba en una lista de 54 personas que habrían recibido dinero de Germán C., un recluso alojado en una unidad penitenciaria de Rosario. En las anotaciones aparecían nombres, teléfonos, montos prestados y las sumas exigidas para cancelar las deudas.
Según la acusación fiscal, la mujer recibió reclamos de pago entre el 20 y el 24 de septiembre, pocos días antes de ser asesinada. La información incorporada al expediente permitió abrir una línea de investigación sobre una posible operatoria de usura que funcionaba desde el interior de la cárcel y tenía colaboradores en el exterior.
La mujer señalada como colaboradora, Stella Maris P., habría intervenido en los contactos con los deudores y en las cobranzas. La Fiscalía sostiene que el sistema se basaba en préstamos con intereses desproporcionados y que no se trataba de una operación aislada.
Cómo fue el femicidio en barrio Tablada
El crimen ocurrió el sábado 26 de septiembre en una vivienda de avenida Abanderado Grandoli al 3800. Según la reconstrucción de la Fiscalía, Paulo A. llegó al lugar en bicicleta durante la madrugada, ingresó al departamento y atacó a Natalia con golpes y un arma blanca.
La acusación sostiene que la agresión se produjo con ensañamiento y alevosía y que el acusado prolongó el sufrimiento de la víctima. La mujer sufrió múltiples heridas y traumatismos en distintas partes del cuerpo.
Su fallecimiento fue confirmado el domingo 27 de septiembre, después de que sus hijos encontraran el cuerpo y pidieran ayuda.
A partir del análisis de cámaras de seguridad y otras pruebas, los investigadores reconstruyeron los movimientos del sospechoso antes y después del ataque. Días más tarde, la Policía de Investigaciones realizó allanamientos en Rosario y Villa Gobernador Gálvez, donde el acusado fue detenido.
Tres imputados y prisión preventiva
En la audiencia judicial, Paulo A. fue imputado por homicidio doblemente calificado por ensañamiento, alevosía y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género.
Por otra parte, Germán C. y Stella Maris P. fueron imputados por usura, en relación con los préstamos informales y los intereses que cobraban. La investigación busca establecer el alcance de esa operatoria y determinar si existe alguna conexión entre las amenazas de cobro y el asesinato.
El juez Federico Rébola dispuso la prisión preventiva para los tres imputados: por el plazo de ley para el acusado del femicidio y por seis meses para los otros dos involucrados en la causa.
La investigación continúa para esclarecer las circunstancias del asesinato y determinar si la deuda de la víctima tuvo alguna relación con el ataque.


