Gimnasia entró en el tramo del campeonato en el que cada punto empieza a valer mucho más. Con seis partidos todavía por delante, el equipo deberá sostener la regularidad para llegar a los playoffs ubicado lo más arriba posible, intentar asegurarse la ventaja de definir como local y, al mismo tiempo, continuar sumando en una tabla anual que lo mantiene en carrera por las copas internacionales.
El calendario, además, presenta una particularidad: varios de los adversarios que aparecen en el camino del Lobo están metidos en la misma pelea. Por eso, más que nunca, los encuentros que vienen tendrán valor doble. No solamente por lo que Gimnasia pueda sumar, sino también por la posibilidad de impedir que rivales directos hagan lo mismo.
La recta final comenzará el viernes 2 de octubre, desde las 21.30, cuando Gimnasia visite a Independiente Rivadavia. La Lepra mendocina tiene 17 puntos, la misma cantidad que el Lobo, y además aparece como un competidor directo en la carrera por las copas. Es uno de los cruces que más puede mover las dos tablas al mismo tiempo.

Después llegará el turno de volver al Bosque. El viernes 9 de octubre, desde las 18, Gimnasia recibirá a Atlético Tucumán en otro encuentro importante para sostenerse entre los primeros lugares del Clausura y continuar alimentando la tabla anual. A partir de allí, los últimos cuatro encuentros todavía no tienen día ni horario confirmados. El Lobo deberá visitar a Huracán, que cuenta con 16 unidades y aparece apenas un punto por debajo; luego recibirá a Sarmiento, otro de los equipos que suma 16 y permanece cerca en las posiciones.
Más adelante llegará la visita a Estudiantes de Río Cuarto, un compromiso que podría encontrar al conjunto cordobés con su situación respecto del descenso ya definida. Finalmente, Gimnasia cerrará esta etapa como local frente a Belgrano, que también suma 16 puntos y aparece como otro rival directo en la pelea. Son seis compromisos que Gimnasia deberá asumir prácticamente como finales. Porque el objetivo ya no pasa solamente por ingresar entre los clasificados: cuanto más arriba termine, mejores serán sus condiciones para afrontar la instancia eliminatoria. Finalizar primero o mantenerse entre los puestos superiores puede otorgarle la posibilidad de definir como local en partidos decisivos.

Pero existe otro campeonato que Gimnasia juega simultáneamente. Cada punto también impactará en la tabla anual, donde el objetivo inmediato es mantenerse dentro de los puestos que entregan clasificación a competencias internacionales. Y si logra construir una buena cosecha en esta recta final, la posibilidad de pelear por un lugar en la próxima Copa Libertadores puede transformarse en algo más que una ilusión. La cuenta, entonces, es sencilla pero exigente. Independiente Rivadavia, Atlético Tucumán, Huracán, Sarmiento, Estudiantes de Río Cuarto y Belgrano aparecen como las últimas seis estaciones de una campaña que todavía puede crecer mucho.
Cada fecha puede determinar dónde jugará Gimnasia los playoffs, hasta dónde podrá avanzar en el Clausura y qué competencia internacional tendrá a su alcance en 2027. Seis finales, tres objetivos y una oportunidad concreta de terminar el año peleando bien arriba.


