La eliminación de Racing ante Boca dejó un escenario convulsionado en Avellaneda y, en medio de ese clima, volvió a tomar fuerza una posibilidad que en Estudiantes siguen con atención: el regreso de Marcos Rojo. En las últimas horas, el entorno del defensor realizó un primer movimiento concreto para intentar avanzar en su salida de la Academia.
La intención fue comunicarse con Diego Milito, presidente de Racing, para comenzar a buscar una salida que le permita a Rojo quedar en libertad de acción y regresar al club donde se formó y fue capitán. Sin embargo, por el momento, no hubo respuesta del máximo dirigente de la Academia.
Lejos de quedarse esperando, Rojo tiene definido su próximo movimiento: buscar una charla mano a mano con Milito. El defensor entiende que una conversación directa puede ser el camino para destrabar una situación que, después de la eliminación ante Boca, tomó una nueva dimensión. Su objetivo es resolver su futuro cuanto antes y ponerse a disposición de Estudiantes para afrontar la recta decisiva de la temporada.

El deseo de Rojo es concreto: volver a Estudiantes y jugar la Copa Libertadores. El Pincha ya está instalado entre los cuatro mejores del continente y tiene por delante una semifinal frente a Flamengo, un escenario que aparece como uno de los principales atractivos para el defensor.
En Estudiantes siguen de cerca cada movimiento, aunque por ahora mantienen cautela. La posibilidad depende de que Rojo pueda primero destrabar su salida de Racing, y en ese punto Milito tiene la palabra. El primer intento de comunicación no tuvo respuesta y ahora todas las miradas están puestas en esa posible reunión entre ambos.
Así, mientras Racing intenta digerir el golpe de la eliminación ante Boca, Rojo ya puso en marcha su plan para volver a Estudiantes. El próximo capítulo dependerá de una conversación que el defensor quiere tener cuanto antes: la que puede abrirle la puerta de salida de Avellaneda y, del otro lado, permitirle volver a ponerse la camiseta del Pincha.


