Hablar de Carlos Timoteo Griguol es hablar, entre otras cosas, de Gimnasia. El Viejo fue entrenador del Lobo en aquel gran pasar a mediados de los 90´s, donde se vio una muy buena época del Mens Sana. Con mucho joven de la casa y también con algún que otro experimentado a quien ya conocía de sus paso por Ferro o Rosario Central, Timoteo se las arreglaba siempre para presentar equipos competitivos y que tenían su particular huella.
Sin embargo, las enseñanzas de un auténtico sabio del fútbol excedían el verde césped. De hecho, son cientas las historias que reflejan lo mucho que supo marcar a cada uno de los futbolistas a los que dirigió. Y si lo dicho lo expresa Guillermo Barros Schelotto, el valor resulta aún mayor. Hace un tiempo atrás, todavía al frente de Lanús, el Melli recordó lo mucho que representó Griguol en su formación y en su carrera.
En diálogo con Fernando Niembro dentro de un recorte que se hizo viral en los últimos días, Barros Schelotto remarcaba: “De Griguol se tenía una imagen quizás defensiva. Cuando llegó a Gimnasia en el ´94…Lo que pasa que los últimos años de Ferro, Ferro vendió a todos los jugadores. Ya había sido campeón. Y tuvo que sacar muchos jugadores de inferiores. Entonces él se limitaba a armar un equipo que esperaba, trataba de poner un 9 que era grandote, que era alto y jugaba a eso”.
Sin embargo, al momento de hablar de su paso por el Lobo, todo cambió: “Pero en Gimnasia nos obligaba a jugar”, recordó el Melli. “E incluso, hablando con Mario Griguol, él nos dice que el Viejo cuando llegó a Gimnasia, él le preguntó. ´¿Y ahora qué vamos a hacer, Carlos?´ ´Ahora vamos a jugar mejor. Porque ahora hay de inferiores, pero también podemos llevar a alguien y armar nuestra idea´”, reconoció el DT en su momento.
En ese sentido, más allá de la imposición para terminar el colegio secundario o la insistencia para que los jóvenes invirtieran primero en un hogar y después en otro tipo de gustos, Barros Schelotto destacó lo que fue el Viejo tanto para él como para el resto de sus compañeros. “Para mí, todos los jugadores que estuvimos en Gimnasia en aquella época, coincidimos en decir que nos hizo pensar, nos abrió la cabeza. Para ver cómo jugábamos al fútbol, por qué hacíamos tal cosa o la otra”, senteció el Melli.



