Una compra realizada pocas horas antes de su muerte se convirtió en una de las principales claves de una investigación que intenta determinar qué ocurrió con un hombre de 45 años en un hotel familiar de Haedo. Octavio Augusto Gruszecki había adquirido una amoladora durante la mañana del sábado y ese mismo día ingresó con la herramienta al establecimiento, donde horas después fue encontrado sin vida.
Gruszecki llegó al hotel cerca del mediodía y consiguió una habitación sin haber hecho una reserva previa. Llevaba la amoladora dentro de una mochila y también tenía consigo la caja original del producto.
Durante la noche, el ruido constante de la herramienta encendida alertó a una de las trabajadoras del establecimiento. La mujer se acercó hasta el cuarto del segundo piso, pero nadie respondió a sus llamados. Ante esa situación, los empleados decidieron ingresar por la fuerza.
Dentro de la habitación encontraron al hombre gravemente herido sobre la cama. Había sangre tanto alrededor del cuerpo como en distintos sectores del cuarto y un rastro que comenzaba en el baño y llegaba hasta la cama. La amoladora, en tanto, permanecía encendida.
Una médica del SAME Morón confirmó la muerte y luego los investigadores comenzaron a analizar la escena. Los primeros datos indican que Gruszecki sufrió una profunda lesión en el cuello que habría comprometido la carótida y provocado una hemorragia fatal.
La secuencia todavía no pudo ser establecida con certeza. El recorrido de la sangre hace presumir que la lesión pudo haberse producido en el baño y que el hombre alcanzó a desplazarse hasta la cama antes de morir.
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El dato que concentra buena parte de las preguntas de los investigadores es el origen de la herramienta. Había sido comprada ese mismo día y trasladada por Gruszecki hasta el hotel. Ahora se intenta determinar con qué propósito la llevó y qué sucedió en el interior de la habitación.
La investigación contempla dos posibilidades principales: una lesión autoinfligida o un accidente mientras manipulaba la amoladora. Por el momento, ninguna de las hipótesis fue confirmada.
La fiscal Valeria Courtade, titular de la Fiscalía N° 3 de Morón, ordenó distintas medidas para reconstruir las últimas horas de Gruszecki. Entre ellas se encuentra la toma de testimonios a los trabajadores del hotel y a personas de su entorno.
La autopsia será clave para determinar con precisión cómo se produjo la herida y aportar elementos que permitan establecer las circunstancias de la muerte.


