La captura fortuita de un esturión en la zona costera de Punta Lara volvió a encender las alarmas de la comunidad científica regional y despertó el asombro de los pescadores locales. El episodio, registrado durante una jornada nocturna de pesca y viralizado rápidamente en plataformas digitales, reabrió el debate en torno al comportamiento y la adaptación de esta especie exótica invasora en las aguas del Río de la Plata.
Ante el desconcierto que genera este pez entre quienes frecuentan la ribera, especialistas del Instituto de Limnología “Dr. Raúl A. Ringuelet” (ILPLA), dependiente del CONICET y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), reiteraron la importancia crítica de reportar de forma inmediata cada nuevo avistamiento para consolidar las líneas de investigación que llevan adelante desde hace décadas.

Hipótesis sobre su origen
Desde la aparición del primer ejemplar documentado en la región en 1999, la principal hipótesis científica sostiene que los esturiones presentes en el cauce rioplatense provienen de fugas accidentales ocurridas en instalaciones de piscicultura ubicadas en la República Oriental del Uruguay. Con el propósito de verificar esta premisa, análisis químicos recientes han aportado pruebas concluyentes sobre el recorrido de estos peces.
Según detalló el biólogo e investigador Tomás Maiztegui, integrante del ILPLA, los estudios osteológicos y mineralógicos realizados sobre los individuos colectados permitieron constatar que las composiciones químicas presentes en sus estructuras óseas coinciden con los parámetros ambientales del Río Uruguay. Este hallazgo respalda la teoría del escape desde criaderos comerciales uruguayos, aunque los científicos continúan compilando registros para determinar la frecuencia real del fenómeno.

Escasez de registros y estudio
La reducida frecuencia con la que se producen estas capturas constituye uno de los mayores obstáculos para el avance del proyecto científico. De acuerdo con los datos brindados por el equipo del ILPLA, durante el año 2024 se lograron recolectar únicamente tres ejemplares, mientras que a lo largo de 2025 no se obtuvo ningún registro, hasta la sorpresiva reaparición acontecida semanas atrás en Ensenada.
Cada espécimen capturado representa una oportunidad invaluable para caracterizar la biología poblacional de la especie. Al momento de recibir un pez, los biólogos inician un riguroso protocolo de laboratorio que abarca la medición de parámetros morfométricos como peso y talla, además de la evaluación del estado digestivo y el grado de maduración gonadal mediante análisis histológicos profundos.

Protocolo de conservación recomendado
Con el propósito de preservar el material genético y orgánico en óptimas condiciones para los análisis de laboratorio, los investigadores formularon una serie de recomendaciones directas a la comunidad de pescadores deportivos y artesanales. La indicación fundamental implica no devolver bajo ninguna circunstancia el espécimen al medio acuático, dado su carácter de especie exótica e introducida.
Asimismo, los especialistas aclararon que no resulta indispensable mantener al animal con vida, dado que las dimensiones promedio —que oscilan entre los 50 y 60 centímetros— dificultan su traslado en recipientes con agua. En su lugar, se solicita envolver al ejemplar y mantenerlo en refrigeración doméstica (heladera o freezer) hasta que el equipo científico pueda efectuar el retiro correspondiente en el domicilio o punto de encuentro.

Impacto ambiental y vías de contacto
La urgencia por acopiar especímenes responde a la imperiosa necesidad de determinar cómo interactúa el esturión con la fauna autóctona del ecosistema rioplatense. Si bien la presencia aislada de un individuo no altera sustancialmente el equilibrio biológico local, la acumulación de datos resulta determinante para prevenir eventuales procesos de colonización o competencia por recursos alimenticios con especies nativas.
Para facilitar la colaboración ciudadana, el grupo de investigación del ILPLA habilitó canales directos de comunicación. Quienes logren capturar un esturión pueden coordinar la entrega o remitir información geográfica del hallazgo enviando un correo electrónico a maiztegui@ilpla.edu.ar, o bien comunicándose mediante mensajería instantánea a las líneas telefónicas 221 696-0482 y 221 507-8832.

