La Municipalidad de La Plata impulsó un nuevo intento para desprenderse de activos inmobiliarios en desuso que pertenecen al patrimonio público local. A través de un proyecto de ordenanza enviado al Concejo Deliberante, el intendente Julio Alak solicitó formalmente la autorización necesaria para llevar adelante una segunda subasta pública de cuatro inmuebles. Estas propiedades habían sido puestas a la venta originalmente en marzo de este año bajo el amparo normativo de la ordenanza N° 12.669, pero el proceso concluyó sin compradores interesados.
Ante la ausencia total de ofertas en aquel primer llamado, la administración municipal resolvió revisar las condiciones económicas del proceso para evitar que las unidades queden paralizadas indefinidamente. La propuesta central del Ejecutivo radica en aplicar una importante rebaja del 25% sobre los precios base que se fijaron en la convocatoria inicial. Con esta estrategia financiera, la comuna busca incrementar el atractivo de los bienes en el mercado de bienes raíces y asegurar la llegada de inversores privados al remate público.
Los inmuebles a subastar y su ubicación estratégica
El paquete de activos está conformado por propiedades distribuidas en el partido de La Plata y en otros puntos clave de la provincia de Buenos Aires. Uno de los inmuebles con mayor cotización se encuentra ubicado en la calle Coronel Dorrego 1128/1130, en la localidad de Monte Grande, partido de Esteban Echeverría. Las tres unidades restantes pertenecen al ámbito local platense: una de ellas está situada en la calle 530 número 3042, otra se emplaza en la intersección de las calles 208 y 530 dentro de la localidad de Abasto, y la última se ubica sobre la calle 16 número 2055.
Cada una de estas propiedades cuenta con una tasación oficial previa y una base reducida para el nuevo procedimiento. El inmueble de Monte Grande, valuado originalmente en 106.350 dólares, había salido a subasta por 71.566 dólares y ahora tendrá un piso de 53.175 dólares. En tanto, la finca de Abasto pasará de una base original de 35.625 dólares a un nuevo valor de 26.718,75 dólares. Por su parte, la propiedad de la calle 530 bajará su piso de 31.500 a 23.625 dólares, mientras que el inmueble de la calle 16 reducirá su base de 26.633,33 a 19.975 dólares.
El marco legal y la justificación económica
En los fundamentos de la iniciativa remitida al cuerpo deliberativo, las autoridades del Ente Municipal explicaron la necesidad imperiosa de readecuar las condiciones financieras. Insistir con los precios fijados en el llamado que quedó desierto implicaría un despliegue administrativo sumamente costoso y sin garantías de éxito. Mantener valores por encima de la demanda real del mercado generaría gastos infructuosos para las arcas públicas, dilatando la resolución del trámite y el ingreso de fondos frescos al municipio.
Para establecer la nueva escala de precios, el Ejecutivo se amparó en lo establecido por el artículo 577 del Código Procesal Civil y Comercial de la Provincia de Buenos Aires. Dicha normativa regula los procedimientos judiciales y administrativos para ejecuciones o remates públicos, autorizando una quita del 25% sobre la base previa cuando una primera subasta fracasa por falta de postores. Una vez que las comisiones del Concejo Deliberante dictaminen y el recinto apruebe el proyecto, el organismo oficial publicará las fechas definitivas para la realización del remate.

