Vélez empató 1-1 ante Deportivo Riestra en el Guillermo Laza, pero el resultado quedó completamente eclipsado por una polémica decisión arbitral sobre el cierre. Cuando faltaban pocos minutos, Manuel Lanzini convirtió lo que parecía ser el 2-1 del Fortín, aunque la historia cambió con la intervención del VAR.
Diego Ceballos llamó a Nazareno Arasa para revisar una supuesta infracción de Dilan Godoy sobre Cristian Paz previa a la definición. Después de observar la acción en el monitor, el árbitro decidió invalidar el tanto y desató la furia de todo Vélez. El empate privó al conjunto de Liniers de quedar como único líder de la Tabla Anual.

Guillermo Barros Schelotto ya había sido expulsado durante el encuentro, pero igualmente decidió presentarse ante los periodistas, pese a que el reglamento se lo impedía. Antes de ingresar a la sala de conferencias dejó una frase que reflejó su estado de ánimo: “Voy a hablar yo, me chupa todo un huevo”.
Mirá la explosiva conferencia de Guillermo Barros Schelotto
Ya frente a los micrófonos, el Mellizo bajó el tono pero no la contundencia. Responsabilizó directamente al juez principal y al encargado del VAR por el resultado y sentenció: “Arasa y Ceballos no tienen que dirigir nunca más a Vélez”. Además, lamentó que el encuentro no se hubiera definido únicamente dentro del campo.
La bronca tuvo una explicación deportiva: Vélez hizo méritos para quedarse con los tres puntos y estuvo a minutos de alcanzar un triunfo clave. Sin embargo, la revisión del VAR cambió el desenlace y dejó al Fortín con otro empate y a su entrenador completamente desencajado. Esta vez, Guillermo decidió que la sanción podía esperar: tenía algo que decir y no se lo guardó.

