Gimnasia sufrió pero ganó. El Lobo venció 2 a 1 a Rosario Central en el Gigante de Arroyito y cortó una mala racha de tres partidos sin derrotas. Nacho Fernández puso en ventaja al equipo de Pereyra, lo empató Campaz a poco del final y Nacho Miramón, que marcó su primer gol en Primera División, puso el 2 a 1 definitivo.
Gimnasia fue de menor a mayor en el primer tiempo. Central empezó mejor, pero de a poco el Lobo fue haciendo pie en la mitad de la cancha y equiparo con fuerza y lucha la disparidad de jerarquía que había entre ambos equipos. El Canalla empezó con buena dinámica y con Ibarra y Pizarro dominando la mitad de la cancha, aunque con algo de falta de profundidad, que se fue incrementando con el correr de los minutos.
El local no hizo mucho para abrir el marcador y el Lobo se entusiasmó. Empezaron a crecer Miarmón y Seoane, nacho se amigó con la pelota y las corridas de Silva Torrejón fueron una constante. por eso no fue de extrañar que en la primera que tuvo, el equipo de Pereyra casi marca el 1 a 0. Tras un centro desde la izquierda, Martínez le ganó a todos y casi convierte de cabeza, pero Ledesma le ahogó el grito.
Central tuvo pocas, aunque una muy clara. El equipo de Almirón tocó bien la pelota y consiguió el 1 a 0 con una gran aparición de Marco Rúben, pero la jugada fue bien anulada por posición prohibida.
En el segundo tiempo pasó de todo. Primero hubo un golazo de Nacho Fernández que, con complicidad del arquero Ledesma puso el 1 a 0 con un remate de media distancia.
Luego el partido entró en una meseta en el que Gimnasia manejó mejor los tiempos y pareció que nada iba a pasar. Sin embargo un mal calculo de Insfrán tras un remate de Campaz a cinco minutos del final le dio a Central un empate impensado, ya que el Lobo estaba defendiendo muy bien el resultado.
Tras ese gol, y cuando parecía que el Lobo se quedaba sin el premio mayor, apareció una mala entrega en el fondo de Central que Gimnasia aprovechó muy bien, la pelota derivo en Nacho Miramón, una de las figuras, que marcó el segundo con un remate de media distancia.
Gimnasia ganó un partido de locos. No tanto por el desarrollo sino por el desenlace, que pareció impensado en el empate Canalla. El Lobo sacó pecho en Rosario, cortó una mala racha y se entusiasma con pelear por cosas importantes.

