La historia de Majo Granatto y Las Leonas ya tiene otro capítulo inolvidable. La selección argentina se consagró este sábado campeona del mundo por tercera vez en su historia después de empatar 1-1 con Países Bajos y quedarse con la definición por penales australianos. Y en ese festejo hay una protagonista platense: María José Granatto, que marcó un gol decisivo, fue clave durante el partido y además llevó la cinta de capitana.
En una final cargada de tensión, Argentina volvió a demostrar su carácter ante el poderoso seleccionado neerlandés. El encuentro terminó igualado 1-1 y el título se definió en los shootouts, donde Las Leonas se impusieron para volver a levantar la Copa del Mundo. El campeonato se suma a los obtenidos en Perth 2002 y Rosario 2010.
Para Majo fue una consagración todavía más especial. La jugadora nacida en La Plata fue una de las referentes del equipo durante todo el torneo, y en la final apareció nuevamente en un momento determinante con un gol que mantuvo con vida a Argentina. Su actuación volvió a confirmar el lugar que ocupa desde hace años entre las grandes figuras del hockey argentino.
A los 31 años, Granatto llegó a esta Copa del Mundo después de haber alcanzado otro registro histórico con la camiseta nacional: en junio se convirtió en la futbolista con más partidos internacionales en la historia del seleccionado argentino, superando las 250 apariciones.
Y la celebración tiene un detalle todavía más emocionante para la ciudad. Majo no fue la única Granatto que se consagró campeona del mundo: su hermana Victoria también forma parte del plantel de Las Leonas. Las dos, nacidas en La Plata y formadas en Santa Bárbara, compartieron este Mundial y ahora pueden decir que son campeonas del mundo juntas.
Para el hockey platense, entonces, la jornada es histórica. Dos hermanas de la ciudad en el plantel y una de ellas, Majo, como capitana y protagonista de la final, levantando junto a Las Leonas una Copa del Mundo que Argentina vuelve a conquistar después de 16 años. Las Leonas volvieron a hacer historia. Y en esa historia, una vez más, hay una enorme protagonista de La Plata.

