La tensión judicial y social en los tribunales de La Plata llegó a su punto máximo. En un giro drástico y polémico, el Tribunal de Casación Penal de la provincia de Buenos Aires concedió el arresto domiciliario a Agustín Raimondo. El empresario de medios platense, dueño de Radio Cool y del portal La Plata 1, se encontraba detenido de manera preventiva en la Alcaidía de Olmos en el marco de una causa por violencia de género iniciada por su expareja, Florencia Mascioli.
La resolución, firmada el viernes 28 de agosto de 2026 por los jueces Víctor Horacio Violini y Fernando Mancini, hizo lugar al recurso de queja presentado por los defensores Marcelo Peña y Lucas Ferrari Goñi. De esta manera, Casación resolvió declarar “admisible y procedente la queja” y “casar positivamente” la medida restrictiva de la instancia anterior, abriendo las puertas de la Alcaidía para que Raimondo continúe el proceso en su vivienda. (“Casar positivamente” significa que un tribunal superior anula o deja sin efecto una decisión judicial anterior).
Las condiciones del beneficio
El fallo correspondiente a la IPP 0600-24405-22 establece de forma taxativa un “piso mínimo de medidas” de control que el tribunal de origen deberá instrumentar antes de hacer efectiva la salida de Raimondo.
La primera de ellas consiste en una inspección ocular y un informe socioambiental detallado sobre el domicilio propuesto, con especial atención a sus condiciones de seguridad.
Asimismo, la resolución judicial impone una prohibición absoluta de acercamiento o contacto físico, telefónico o digital con la denunciante, Florencia Mascioli, como así también con los testigos y personas allegadas a la causa.
Para garantizar la sujeción al proceso, se determinó la obligatoriedad de un control mediante monitoreo electrónico (a través de una tobillera o pulsera electrónica) y la designación de un tutor responsable que responda legalmente por la conducta del imputado.
Este beneficio legal llega en un momento de extrema sensibilidad y genera un profundo descontento en la querella, que lidera el abogado Carlos Quirós. La defensa de la víctima sostiene que la domiciliaria representa un enorme retroceso institucional y una desprotección frente a un acusado de “lesiones graves doblemente agravadas y reiteradas desobediencias judiciales”.
El fantasma de la prescripción
El otorgamiento de la prisión domiciliaria coincide temporalmente con una grave denuncia realizada por Mascioli. Apenas horas antes de conocerse el fallo de Casación, la querella había expuesto públicamente ante Infocielo una maniobra dilatoria ejecutada por Raimondo. La noche previa al inicio del debate oral, el empresario revocó sorpresivamente el mandato de su abogado defensor Marcelo Peña, obligando al Tribunal Oral Criminal N° 1 a suspender las audiencias.
Para Carlos Quirós, esta jugada no es una casualidad, sino un recurso calculado para dilatar los plazos legales. El próximo martes 1° de septiembre prescriben dos de las tres causas por las que se juzga a Raimondo. Al quedarse sin defensa técnica a horas del debate, el acusado ganó el tiempo necesario para rozar la impunidad absoluta.
Esta dilación se suma al faltazo injustificado de Peña el pasado 13 de agosto, completando un largo historial de demoras en una causa que ya lleva una década de arrastre.
“Me están matando por dentro”, expresó con dolor Florencia Mascioli ante los micrófonos de La Cielo. La mujer detalló que recorrió más de 3000 kilómetros en tres semanas consecutivas intentando presenciar un juicio que parece esquivarla constantemente, sumiéndola en un desgaste físico y económico insostenible.
Ahora, mientras el juicio permanece paralizado, el empresario esperará el vencimiento de los plazos desde la comodidad de su hogar.

