Ariel Pereyra empieza a definir el equipo de Gimnasia para enfrentar a Rosario Central y la práctica dejó una señal clara: el entrenador analiza una formación con mucho peso ofensivo para afrontar el próximo compromiso.
En el primer ensayo, Pereyra paró un equipo con Lucas Janson como volante por derecha y Maxi Zalazar por izquierda, mientras que en el mediocampo aparecieron Nacho Fernández y Nacho Miramón. Una formación que ya mostraba una postura decididamente ofensiva.

Pero en la segunda parte de la práctica, Pereyra armó un 4-2-3-1, con Seoane ingresando en el mediocampo, mientras que Nacho Fernández tuvo mayor libertad para soltarse y jugar unos metros más adelante.
El otro cambio estuvo en el ataque: Agustín Colazo salió del equipo y el único delantero pasó a ser Auzmendi. De esta manera, el esquema quedó con una línea de tres jugadores por detrás del punta, con Janson y Zalazar abiertos y Nacho Fernández con mayor libertad para asociarse.

La prueba deja una conclusión interesante en la previa del duelo con Central: Pereyra busca un Gimnasia protagonista y con una fuerte vocación ofensiva. Habrá que esperar los próximos entrenamientos para saber cuál de las dos variantes termina ganando la pulseada, pero el mensaje del DT parece claro: el Lobo quiere atacar.

