La interna que durante meses atravesó el círculo más cercano de Javier Milei sumó este martes un capítulo decisivo: Santiago Caputo perdió el control de una de las áreas que había sido centrales en su esquema de poder y la comunicación digital del Gobierno quedó bajo la órbita de Santiago Oria, el cineasta que ganó terreno dentro del dispositivo comunicacional impulsado por Karina Milei.
La confirmación llegó de boca del vocero presidencial, Adrián Ravier, durante su habitual conferencia de prensa. Consultado específicamente sobre si Oría había quedado al frente de la comunicación digital, respondió: “Entiendo que sí”. Ravier intentó, de todos modos, relativizar la pérdida de funciones de Caputo y sostuvo que el cambio “no le quita importancia” al asesor presidencial, a quien definió como una figura “clave” y “fundamental” para Javier Milei.
Pero detrás de la cautela oficial aparece una lectura política mucho más contundente: el reordenamiento representa un nuevo triunfo de Karina Milei, “el Jefe” en la denominación que utiliza el propio Presidente, en la disputa que desde hace meses mantiene con Caputo por el manejo de la estrategia política y comunicacional del Gobierno.
Karina Milei desplaza a Caputo y entrega la comunicación a Oría
La modificación no parece ser un movimiento aislado. El Gobierno viene atravesando una reorganización de su esquema de comunicación y, en ese proceso, Oría fue acumulando funciones que exceden ampliamente su cargo formal como director de Realizaciones Audiovisuales de Presidencia.
El cineasta quedó involucrado en la producción de los contenidos audiovisuales de Milei y pasó a ocupar un lugar cada vez más relevante en la estrategia digital oficial. Según trascendió, también participa en la comunicación partidaria de La Libertad Avanza y en la definición de contenidos que circulan por las redes del oficialismo.
El nuevo esquema se habría fortalecido en los últimos meses a partir de una decisión política de Karina Milei y Martín Menem para avanzar sobre el territorio digital que durante buena parte de la gestión estuvo asociado al armado de Santiago Caputo.
La disputa no es menor. Las redes sociales fueron uno de los principales instrumentos con los que Milei construyó su identidad política, instaló temas de agenda y sostuvo una comunicación directa con sus seguidores. Caputo tuvo un papel central en esa estrategia desde la campaña de 2023 y durante buena parte de la gestión presidencial.
Ahora, ese espacio cambia de manos.
Oría aparece como uno de los principales beneficiarios de la interna. Su ascenso se explica no solamente por su trabajo audiovisual sino también por su creciente intervención en la estrategia digital del Presidente. Entre otras tareas, participa de la producción de los videos de Milei y del material oficial que busca instalar la narrativa del Gobierno.
Es el responsable de buena parte de las producciones audiovisuales más controvertidas del Presidente, como el video difundido para el 24 de marzo, en el que Milei reivindicó la denominada teoría de los dos demonios, o el contenido publicado en el Día Internacional de la Mujer, donde el Gobierno relativizó la problemática de los femicidios. También interviene en las grabaciones de las cadenas nacionales y otros mensajes presidenciales que luego son editados y difundidos por el Ejecutivo.

Un nuevo reparto del poder alrededor de Milei
El desplazamiento adquiere mayor peso por la secuencia en la que ocurre. Un día antes de la confirmación, Milei volvió a encabezar una reunión de Gabinete en la Casa Rosada después de varias semanas sin realizar un encuentro de esas características. Caputo no participó de la reunión, pese a encontrarse en Balcarce 50. La explicación oficial fue que tenía “un compromiso impostergable”.
Ravier, sin embargo, reconoció que sí se había reunido con Caputo ese mismo día para preparar la conferencia de prensa. El vocero utilizó ese encuentro como argumento para remarcar que el asesor continúa teniendo participación en las decisiones del Gobierno.
“Respecto a Santiago Caputo, es una figura clave de este Gobierno”, sostuvo Ravier, y agregó que para Milei es “una persona fundamental” tanto por el consejo político como por la relación personal que mantienen.
La aclaración oficial busca evitar que el traspaso de la comunicación digital sea interpretado como una salida de Caputo. Y, efectivamente, el asesor conserva áreas de influencia de enorme relevancia dentro del Estado, además de su vínculo directo con el Presidente.
Pero una cosa es conservar influencia y otra muy distinta es mantener intacto el poder que supo acumular. La pérdida de la comunicación digital representa un retroceso concreto para quien durante años fue uno de los principales arquitectos de la estrategia política de Milei. Sobre todo porque se produce en paralelo con el crecimiento de Oría y del armado político-comunicacional vinculado a Karina Milei.
El futuro de Caputo, todavía una incógnita
Desde la Casa Rosada evitan hablar de desplazamiento. Ravier insistió en que Caputo continúa siendo una figura central para Milei y buscó separar la pérdida de la comunicación digital de cualquier eventual salida del asesor. Sin embargo, la acumulación de señales alimenta las especulaciones sobre su futuro.
Caputo perdió terreno en la comunicación, quedó afuera de una reunión de Gabinete particularmente relevante y dejó de tener el mismo protagonismo en la elaboración de los discursos presidenciales. En paralelo, Oría incrementó sus funciones y el armado de Karina Milei avanzó sobre el territorio que durante años estuvo asociado al asesor.
El escenario, entonces, no muestra necesariamente la salida de Caputo del Gobierno, pero sí una reducción de su poder relativo dentro del círculo presidencial.
Y, sobre todo, confirma que la interna por el control político y comunicacional del Gobierno tiene un ganador parcial: Karina Milei.
La “Jefe” consiguió avanzar sobre uno de los espacios que históricamente habían respondido a Caputo y puso allí a alguien de su confianza. Oría pasó de ser el cineasta encargado de registrar y producir buena parte de la imagen presidencial a convertirse en una pieza central de la estrategia digital de Milei.
El interrogante ahora es si se trata solamente de una redistribución de funciones o del comienzo de un desplazamiento mucho más profundo de Santiago Caputo. La respuesta dependerá de cuánto poder conserve el asesor en la mesa política del Presidente y, especialmente, de quién termine manejando la campaña electoral y la estrategia de cara a una eventual reelección de Milei.
Por ahora, el dato concreto es uno: la comunicación digital que alguna vez fue uno de los principales territorios de Santiago Caputo cambió de manos. Y quien quedó del otro lado es Santiago Oría, uno de los hombres que más creció bajo el ala de Karina Milei.

