Las familias del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que envían a sus hijos a establecimientos educativos de gestión privada con aporte estatal deberán absorber un nuevo ajuste en los aranceles mensuales a partir de septiembre. La Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina informó que las autoridades gubernamentales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de la Provincia de Buenos Aires autorizaron esquemas tarifarios actualizados para las instituciones subvencionadas, con el propósito fundamental de permitirles afrontar una parte de sus crecientes costos de funcionamiento.
En el ámbito porteño, la adecuación avalada por la gestión local estipula que las cuotas de los colegios privados serán hasta un 4,2 por ciento más caras en comparación con las abonadas a lo largo de agosto. Por su parte, en el territorio bonaerense, la Dirección General de Cultura y Educación ratificó que el aumento autorizado será del 2,5 por ciento a partir del próximo mes, en línea con el esquema acordado previamente durante la última semana de julio para las instituciones educativas que reciben contribución económica del Estado.
Un incremento que promete mejoras salariales a los docentes
Al evaluar el alcance de estas medidas, el secretario ejecutivo de la entidad empresaria, Martín Zurita, consideró que la decisión de las administraciones gubernamentales resulta clave para la sostenibilidad financiera del sistema educativo. El dirigente valoró expresamente la determinación de los funcionarios que atendieron los pedidos formales planteados por la asociación, remarcando que esta recomposición arancelaria es un paso indispensable para acompañar las mejoras salariales otorgadas en las respectivas paritarias docentes de ambas jurisdicciones.
“Este nuevo incremento resulta importante para acompañar los aumentos que se otorgaron en las respectivas paritarias docentes de las jurisdicciones. Valoramos la determinación de las autoridades que responden a los pedidos de AIEPA”, expresó Martín Zurita, Secretario Ejecutivo de la institución.
Sin embargo, las actualizaciones autorizadas no logran despejar la seria preocupación que domina al sector. El representante de la entidad, que agrupa a más de 5.000 centros educativos en todo el país, advirtió sobre la compleja crisis financiera que atraviesan muchas instituciones como consecuencia de una combinación de factores económicos y demográficos. Entre ellos, destacó la sostenida reducción en la inscripción de alumnos, una problemática directamente ligada al paulatino descenso en las tasas de natalidad registradas en los últimos años.
A ese contexto de contracción de la matrícula se suma el impacto directo del incumplimiento en los pagos. Según las cifras relevadas por la cámara patronal, la morosidad en el cobro de las cuotas mensuales se ubica actualmente en un promedio general del 11 por ciento, lo que sumado a las demoras recurrentes en la tramitación y aprobación de las subas arancelarias en distintas provincias ha generado un descalce financiero considerable en las arcas de numerosas escuelas.
La crisis que atraviesan los establecimientos educativos
Zurita hizo hincapié en el drástico incremento que han sufrido en los últimos meses los gastos fijos de mantenimiento de los edificios y las tarifas de los servicios esenciales. Esta situación ha dejado a los equipos directivos con márgenes presupuestarios mínimos para preservar la calidad de los servicios de enseñanza. Frente a este panorama, desde la entidad indicaron que mantienen un diálogo constante con las autoridades educativas de todas las provincias para buscar alternativas consensuadas que eviten medidas drásticas, tales como el cierre de divisiones, la reducción de la oferta pedagógica o la quiebra definitiva de escuelas emblemáticas con décadas de trayectoria.
En lo que respecta a los aranceles de la Provincia de Buenos Aires para septiembre, los montos permitidos varían según el nivel escolar y la proporción de ayuda estatal. Para los colegios que cuentan con un 100 por ciento de subvención, la cuota máxima será de 38.070 pesos en los niveles Inicial y Primaria, de 41.980 pesos en la Secundaria tradicional, de 48.400 pesos en la Secundaria Técnica, Agraria y Especializada en Arte, y de 54.850 pesos en el Nivel Superior.

En el otro extremo, para aquellas escuelas que perciben solo un 40 por ciento de aporte estatal, los topes se fijaron en 172.180 pesos para Inicial y Primaria, 223.740 pesos para Secundaria común, 256.060 pesos para Secundaria Técnica, Agraria y Artística, y 218.550 pesos para el Nivel Superior. En las franjas intermedias de subsidio público del 80, 70, 60 y 50 por ciento, los valores de Inicial y Primaria se escalonarán en 70.260 pesos, 89.880 pesos, 134.600 pesos y 156.620 pesos respectivamente; mientras que en la Secundaria estándar alcanzarán los 79.550 pesos, 110.360 pesos, 162.260 pesos y 179.010 pesos.
Por su parte, la Secundaria Técnica, Agraria y Artística pasará a cobrar en esas mismas escalas intermedias 91.060 pesos, 125.530 pesos, 185.840 pesos y 209.610 pesos, al tiempo que en la educación Superior los montos autorizados serán de 95.670 pesos para el 80 por ciento, 122.790 pesos para el 70 por ciento, 155.760 pesos para el 60 por ciento y 174.500 pesos para el 50 por ciento de aporte estatal.

